Laura Rivero, representante de la organización que incluye a más de treinta damas de la localidad del partido de Pergamino, nos contó como surgió la iniciativa y los trabajos que han realizado hasta el momento. Por estos días están realizando los trámites para la habilitación, encontrándose con algunos obstáculos.
Más de treinta mujeres con muchas ganas de hacerle frente a las dificultades económicas persistentes de la Argentina, con entusiasmo por tener un trabajo formal que les permita ser sostén de sus familias, han juntado fuerzas y formaron en la localidad de Mariano Alfonzo, en el partido de Pergamino, la Cooperativa Eco Barrido, con la cual ya han realizado diversas tareas en el pueblo y aseguran que van por más.
En el mientras tanto hay un obstáculo que impide el normal funcionamiento de la cooperativa, ya que la burocracia del país por ahora no está dando respuestas a los innumerables trámites que vienen llevando adelante para conseguir la habilitación correspondiente.
Laura Rivero, gestora, integrante de la Cooperativa Eco Barrido, ha transitado por diferentes medios pergaminenses hablando de la problemática que atraviesan, y en el curso de la semana lo conversó con El Nuevo en Radio.
El proyecto
“La cooperativa nace el año pasado cuando en nuestro pueblo surgió la necesidad de trabajo en el sector de las mujeres, porque si bien hay demanda, es más para el lado masculino, con lo cual muchas mujeres se encuentran en situación de trabajo precario o informal, así fue que nos organizamos para ver que podíamos hacer ante esta situación”, indicó la representante de la Cooperativa en Radio Rojas.
“Así fue que nació la idea de conformar una cooperativa de trabajo, porque ya habíamos visto que en Pergamino había mujeres trabajando en el barrido de las calles, se nos ocurrió esa darle ese formato al grupo debido a que en las localidades, así que sería algo novedoso, y a la vez tendríamos una oferta laboral creada por nosotras mismas”, siguió.
“A partir de este proyecto nos organizamos de alguna manera para vender nuestro trabajo, aunque para que esto tome un marco formal y legal hay que hacer una serie de trámites, en principio presentarlo en la delegación, luego en el municipio y luego en la entidad que nos habilita como cooperativas”, explicó.
En este orden señaló que “este trámite justamente es bastante engorroso y largo y desde el año pasado lo estamos llevando adelante tratando que en algún momento lo podamos cumplir, aunque nos hemos encontrado con varias trabas en el camino”.
“La mayoría de las mujeres que están en la cooperativa son las que están afrontando toda la responsabilidad económica de las familias, es por eso que necesitan de este ingreso”, puntualizó.
Rivero confesó que “si bien sabíamos que no sería fácil porque no teníamos idea como había que iniciar los trámites, como son las habilitaciones, decidimos comenzar con el proyecto, así fue que recorrimos muchos lugares para dar con la información correcta.
Eco Barrido ya ha realizado sus primeros trabajos en la localidad: “Mientras seguimos en la espera hemos comenzado ya hace un tiempo a ofrecer nuestros trabajos de manera particular, y más allá de eso queremos tener legalidad, contar con derechos, poder pedir subsidios, tener un seguro, cuestiones que son necesarias, más aún cuando nuestro trabajo es por fuera, es en la calle, en terrenos, donde sea que aparezca trabajo allí vamos, pero necesitamos de ese marco legal que nos daría una seguridad en lo económico y en lo físico”.
“Para dividir el trabajo, al ser tantas, nos vamos turnando, así es que tenemos un grupo de treinta mujeres en actividad, con prioridad para las que más necesidades tienen, y si surge para limpieza de un terreno, también para eventos, de mozas, limpieza de salones, si hace falta cocinar, si surge atención al público, en eventos del pueblo, y siempre nos vamos turnando entendiendo que al ser en una localidad la demanda no es tan grande”, explicó.
Laura Rivero comentó que “al principio no fue tan fácil porque nos tuvimos que ir ganando la confianza, después hubo que empezar a demostrar nuestra capacidad de trabajo, hasta que pasados unos meses hemos logrado tal reputación que la gente sabe de nuestra responsabilidad y compromiso como trabajadoras”.
Las trabas para la habilitación
“Los trámites se hacen a distancia en una página del gobierno, de allí te mandan a la página del INAES, que es la entidad que habilita la matrícula para que podamos trabajar en la legalidad, allí mandamos todos los documentos necesarios, y el trámite fue aceptado en su momento, aunque fue subsanado, lo que quiere decir que fue devuelto para hacer algunas correcciones”, dijo la representante.
“Nos tomamos el trabajo de corregir cada punto que se nos pidió y se volvió a enviar el trámite, allá por el mes de noviembre, y lo que faltaba era habilitar las nuevas firmas, porque al ser una cooperativa de muchas mujeres se necesita una comisión más grande”, apuntó, añadiendo que “ahora lo que sucede es que el trámite figura como retenido en la entidad, o sea que no se habilitaron las firmas de la nueva comisión, con lo cual no sabemos porque está retenido. Lo que estamos pidiendo no es que nos otorguen el trámite a toda costa, sino que buscamos que nos orienten sobre los pasos que tenemos que seguir para que se habiliten las firmas, o que es lo que lo que nos falta”.
“Por el momento no estamos recibiendo respuesta, y ese es el freno que tenemos para que nos habiliten la matrícula correspondiente”, sostuvo, marcando también que “el último mail que mandamos, en enero, fue con la explicación de la problemática, mandamos el número de expediente, y supuestamente hasta marzo no habría ninguna respuesta, pero es algo que tampoco sabemos”.
Repasó en cuanto a los pasos que vienen dando que “el trámite lo hicimos en primera instancia en el municipio, luego pasó a asuntos rurales, donde nos explicaron que ellos no podían registrar otra cooperativa, más allá que les resultaba interesante el proyecto. En ese caso no podían hacerlo porque tienen sus propias problemáticas con las cooperativas de la ciudad, por eso no nos quedó otra que ir por nuestro lado”.
“Si sucedió que nos facilitaron el diálogo con personería jurídica del mismo municipio, donde nos dieron el número de una abogada de La Plata, pero ella nos dijo que se encarga de trámites para clubes o comedores, no en cooperativas de trabajo. Después nos pasaron el dato de otra abogada, y lo que vimos es que los honorarios son muy altos, cuestión que no podemos solventar en estos momentos”, indicó.
No claudicar
Laura Rivero aseguró que seguirán luchando por la habilitación: “Más allá de las negativas no desistimos, seguimos adelante porque consideramos que es un derecho el poder trabajar y armar un trabajo legal propio, no estamos pidiendo un plan ni nada de eso, solo queremos que se nos permita hacer una tarea de forma legal, con los beneficios que otorga la ley de trabajo”.
Para finalizar, la representante de la Cooperativa de mujeres de Alfonzo aseguró que “sin dudas que este marco de cooperativa nos ha permitido establecer otro tipo de lazos entre nosotras, de allí que también es un modo de contenernos unas a otras, más aún cuando estamos hablando de contextos difíciles, por eso esta cooperativa para todas significa una esperanza, no solo en lo laboral, también en lo emocional, con el sueño de tener un futuro mejor para ellas y sus familias”.




