La conocida profesora de Yoga, al frente del Centro Dharma Shakti, explicó la práctica de la disciplina en la posición de sentado, algo que se ha vuelto una variante del trabajo con adultos mayores. También hizo referencia al aspecto terapéutico y a las diferentes formas de desintoxicar nuestro cuerpo, poniendo el foco en los pulmones, el hígado y el aparato digestivo.
La práctica de la disciplina del Yoga convoca en todo el mundo a millones de personas, con técnicas que pueden ir variando según cada escuela y las formas de enseñanza de cada profesor, pero al fin con un mismo objetivo en común que es la búsqueda permanente de una mejor calidad de vida.
En Rojas también el Yoga se ha vuelto desde hace un largo tiempo a esta parte una práctica que reúne a centenares de personas de todas las edades en los diferentes espacios que transitan por esta disciplina originaria de la India, cuyo abordaje circula en torno al plano físico, el mental y también el espiritual.
La profesora Mónica D’andrea, al frente del Centro Dharma Shakti, fue una de las pioneras en la práctica del Yoga, responsable de sumar una variante más a su escuela en los últimos años, con un abordaje que capta a los adultos mayores por la posibilidad de llevar adelante los distintos movimientos sentados en una silla.
Yoga en silla para adultos, otra variante en la enseñanza
“El Yoga en silla para adultos mayores le da la posibilidad a la persona a trabajar su autonomía, porque a veces sucede que no valoramos ciertos movimientos o la flexibilidad de nuestro cuerpo hasta que la perdemos, por eso es muy gratificante cuando una persona da el simple ejemplo de que pudo abrir la puerta de la alacena, lo cual marca una independencia ya que no tiene que depender de un tercero”, explicó la profesora Mónica D’andrea en Radio Rojas.
En este marco sostuvo que “esas cosas simples se pueden recuperar trabajando la elongación de las extremidades superiores, de hecho cuando nos focalizamos en este aspecto se trabaja en la elongación de los brazos, la flexibilidad en las muñecas, en los hombros, los codos, que también es algo importante para cuando nos vamos a poner cierta indumentaria”.
Consideró que “la silla es una herramienta más que tenemos porque la persona trabaja todo el cuerpo, tanto las extremidades superiores como las inferiores, de hecho en lo que son las piernas hacemos ejercicios y posturas para tonificar los cuádriceps o los gemelos”.
“También se pueden utilizar otros elementos como una barrita, que nos ayuda a elongar mejor, a favorecer la apertura de pecho, de hombros, siempre contamos con este tipo de elementos en las clases para lograr cada movimiento”, agregó.
Destacó la profesora que “este trabajo de Yoga en una silla indica que para realizar la disciplina no hay límite de edad y para uno como profesor es muy gratificante ver lo que van logrando en cada clase de acuerdo a los objetivos que nos vamos planteando, incluso las asanas, que también se puede hacer en una silla sin dificultades”.
Cambiando el enfoque de la disciplina, Mónica D’andrea profundizó en los beneficios del Yoga terapéutico, relacionado directamente con los procesos de desintoxicación de nuestro cuerpo.
Los procesos para la desintoxicación de nuestro cuerpo
“Dentro del Yoga terapéutico, cuando se lo hace en la colchoneta, se tienen en cuenta las posibilidades de cada persona respecto a sus movimientos, y por supuesto también se contempla si tiene algún inconveniente en ciertas partes del cuerpo, por ejemplo en la cintura. A partir de ahí es que vamos diseñando las posturas”, explicó, añadiendo que en las reuniones semanales “comenzamos con una sintonía, al igual que el Yoga en mat, después trabajamos sobre el objetivo de la clase, en tanto finalizamos con una relajación”.
“La escuela de Natha Yoga presenta diferentes tecnicaturas, una de ellas es el yoga terapéutico, y a su vez está el yoga terapéutico para el sistema de desintoxicación, y el yoga terapéutico para el sistema digestivo”, sostuvo.
En este orden Mónica D’andrea apuntó que “si la clase es de desintoxicación se determina el órgano en el cual nos vamos a enfocar, y si es que vamos a enfocarnos en los pulmones, según la visión yóguica, el 70 por ciento de los pulmones son los que segregan toxinas, en tanto el resto es a través de la transpiración o de las vías excretoras”
“Para desintoxicar los pulmones una de las respiraciones que se puede practicar es la respiración kapalabhati o la respiración bhastrika, y si hablamos de esta última es cuando inhalamos y exhalamos con un movimiento de brazos, mientras que la respiración kapalabhati es cuando el abdomen se expande y se contrae fuertemente, cuando el aire golpea contra el cráneo”, detalló.
Añadió la profesora que “este tipo de desintoxicación en los pulmones brinda muchos beneficios, de hecho nos da mayor vitalidad, menos problemas de congestión, por eso decimos que este tipo de clases son para prevenir y combatir”.
Por otra parte, indicó que “si es que el objetivo es la desintoxicación del cerebro, que es el que coordina el resto de los órganos del cuerpo, tenemos una respiración que se llama alternada, la cual sirve para sacar el cansancio y el estrés mental, y esto es porque equilibra los hemisferios del cerebro, tanto el derecho como el izquierdo”.
“Uno de los ejemplos es llevando la mano derecha a la frente y ponemos el dedo pulgar en la narina derecha, y vamos inhalando por la narina izquierda, luego tapo la narina izquierda y exhalo por la derecha, y se cumple un ciclo cuando terminó con las dos formas, mientras tanto me voy relajando y calmando, es una respiración alternada que nos da paz”, expresó.
“Es una respiración que se puede practicar incluso fuera de la clase de yoga, en casa, en cualquier momento del día, también cuando me está pasando alguna situación que genera cierto estrés”, agregó.
En este marco señaló “La desintoxicación del hígado también se puede hacer mediante una respiración, que permite eliminar toxinas y purificar la sangre, y para ello hay un conjunto de posturas, algunas que son para la compresión y otras la expansión, a la vez eso lo ayudo con la incorporación de mudras“.
“Los mudras son gestos que hacemos con las manos que significan círculos energéticos, y se los puede combinar con un chakra, porque dentro de la columna vertebral tenemos órganos energéticos sutiles, que justamente llevan ese nombre, y cada uno está relacionado con un órgano y un mudra en especial“, explicó.
“Cuando trabajamos el sistema digestivo el mudra será el dedo pulgar con el meñique, que va mandando una orden al cerebro y eso produce muchos beneficios mediante círculos energéticos“, indicó.
Dijo además que “por otro lado tenemos el Yoga terapéutico para el sistema digestivo, y dentro de eso tenemos varias clases, algunas que son para combatir la digestión, el síndrome de la mala absorción, el colon irritable, el estreñimiento, y cada clase la enfocamos en un objetivo diferente“.
“Siempre digo que el día tiene 24 horas y dentro de esas 24 hay que tomarse un ratito para uno mismo y hacer la práctica, y a medida que uno lo va haciendo también se va entusiasmando, porque se van viendo los beneficios, y surgen cada vez más ganas de seguir haciendo algo que nos viene tan bien a uno mismo y para nuestra relación con los demás“, resaltó la profesora.
La visita de Mónica D’Andrea a los estudios de Radio finalizó con un concepto muy claro de los comprobados beneficios de la práctica del Yoga: “Todas estas clases, las diferentes respiraciones, las desintoxicaciones, tienen el principal objetivo de mejorar la calidad de vida, o sea que el Yoga por un lado es prevención y en el caso de algún tipo de dolencia es para combatirlo y generar placer“.




