La Directora del Jardín Nro. 903 “Mané Bernardo“ de la vecina localidad de Carabelas pasó por los estudios de Radio Rojas para describir el funcionamiento del servicio educativo, destacando el acompañamiento permanente de las familias y el trabajo que se hace en torno a lo que es el contacto con la naturaleza.
En ediciones pasadas repasamos a través de nuestras páginas diferentes proyectos que fueron abordados en el inicio del ciclo lectivo por parte de los alumnos y alumnas, junto a sus docentes y equipo directivo, del Jardín de Infantes Nro. 903 de la vecina localidad de Carabelas, con actividades maravillosas que suceden a diario en cada uno de los espacios.
Carina Leonángelis, la actual Directora del Jardín 903 “Mané Bernardo“ de la localidad de Carabelas, estuvo en los estudios de Radio Rojas junto a la docente Josefina Cases y al profesor de música Santiago Boscacci, fue para no solo describir cada uno de esos proyectos mágicos que transitan con los niños, sino también para repasar como es el funcionamiento de la institución, el acercamiento con la comunidad, el aprovechamiento de los espacios y el contacto cotidiano con la naturaleza.
La estructura de la institución
La directora contó en El Nuevo en Radio que “el Jardín tiene turno tarde y más allá de lo que es el ciclo lectivo, teniendo en cuenta las actividades que contamos en el jardín, para el cuidado de los animalitos y las plantas se armó un cronograma para ir durante el verano, incluso se nos fueron sumando algunas familias, así que se fue armando una especie de encuentro“.
“Tenemos una matrícula un poco más chica que años anteriores, lo cual representa un compromiso más importante para las docentes, porque al tener menos nenes tenemos más individualizada la mirada respecto a cada niño“, sostuvo, añadiendo que “el jardín tiene tres espacios académicos, con dos salas y el SUM sería la tercera sala, donde además hacemos los actos escolares“
La Directora señaló además que el plantel está conformado por tres docentes de sala, una preceptora, una auxiliar, el profesor de música y el de educación física, además de mi labor como directora“.
“Contamos con una sala de dos y tres años, la sala de cuatro y la de cinco, y hacemos articulaciones entre cada una, como por ejemplo en las salidas al patio para cuidar la huerta o los viernes para la jornada de lectura, donde solemos invitar a alguien de la comunidad para que nos venga a leer un cuento o hacemos actividades de juegos“, subrayó.
El estado en lo edilicio
En el marco de las cuestiones que hacen a lo edilicio, Carina Leonángelis comentó que “en estos días se llegó el arquitecto Chávez junto al concejal Saúl Corro para conocer las necesidades que tenemos en lo edilicio, hicieron una recorrida y en breve vamos a solucionar algunas cuestiones que no son tan complejas, que son propias del desgaste por el uso, lo cual requiere de un mantenimiento“
Por otro lado destacó que “contamos con la ayuda de la delegación que nos corta el pasto y nos poda los árboles, para que los chicos puedan disfrutar de los espacios, además tenemos una parte de cemento pintada con diferentes juegos“.
El vínculo con la comunidad
Continuando con todo lo lindo que sucede en la institución resaltó la directora que “la comunidad es partícipe de varias actividades que realizamos habitualmente, por ejemplo la salita de dos y tres, cuando comenzó el ciclo, hizo un proyecto de diferentes tipos de masa, y después se lo compartió con las otras salas para ver que se podía poner en esa masa para que fuesen diferentes“.
“Con todas esas recetas salimos con los nenes y las repartimos en distintos lugares de la comunidad, y justamente una de las familias hizo la masa, así que después nos mandó imágenes y fotos“, agregó.
Dijo además que “también concurrimos a una panadería que fue inaugurada hace poco y armamos una especie de intercambio, o sea que les dejamos las recetas de las masas que no se pueden comer y nos llevamos las que ellos hacen“.
En el marco de los proyectos para la segunda parte del ciclo Carina Leonángelis aseguró “este año vamos a tener la tercera edición de la muestra de ambiente que la hacemos en conjunto con las instituciones que pertenecen a la comunidad, como el caso del Servicio de Agua, la Cooperativa de Carabelas, la Escuela Primaria, la Secundaria. Cada uno arma su gazebo y muestran diferentes actividades que ellos hacen“.
“Justamente en el 2024 los Bomberos vinieron al Jardín con todos los equipos, lo cual fue una experiencia fantástica para los niños, primero porque fue una novedad y por supuesto por la curiosidad por conocer los equipos que ellos utilizan“, destacó.
El uso de las pantallas
El equipo del Jardín 903 de Carabelas también abordó una cuestión puntual que es transversal a todos los servicios educativos y a las familias en general: la utilización de las pantallas.
Acerca de este tema, la docente Josefina Case señaló: “Con las familias a partir de este año trabajamos el uso de la tecnología o más precisamente de las pantallas haciendo talleres, de hecho hicimos algunas charlas para comenzar a tocar el tema, y lo que buscamos es que haya un permanente acompañamiento“.
“Sabemos que la tecnología está presente en todo momento, porque en el jardín se usan estos medios para investigar, pero al nene nunca se lo deja solo con el equipo, y eso es lo que buscamos que llegue a las familias, que debe estar atenta y asesorando sobre lo que pueden mirar y que sea acorde a la edad que cada uno tiene, quizás hasta con la posibilidad de jugar juntos, siempre teniendo como referencia que ese tiempo no sea excesivo“, explicó.
Los contenidos relacionados a la naturaleza
En contraposición al uso de las pantallas, el Jardín de Carabelas tiene una propuesta de vínculo permanente de los niños y niñas con el aire libre: “El contacto con la naturaleza que nos permiten las escuelas rurales es fantástico, quizás es algo que no se da en otros ámbitos, por eso aprovechamos al máximo el contacto con los seres vivimos, como cuidarlos, como alimentarnos, como convivir con ellos, es algo que a su vez genera conciencia en los niños sobre la importancia del medio ambiente“.
“Precisamente el año pasado, cuando trabajamos sobre los árboles, nos enteramos que al momento en que se vendía un terreno y se lo limpiaba por completo no se contemplaba de la historia de la especie, aunque si hay gente que hace sus construcciones teniendo en cuenta esos árboles“, comentó la directora.
“En este plano le hicimos un reconocimiento a José Romero porque cuando él estaba por construir la medianera de su quinta se encontró con un ombú, que claramente lo podía haber sacado, pero hizo un círculo para que siquiera creciendo, y ese árbol justamente uno de los más antiguos, lo que nos sirvió además para enseñarle a los nenes lo que significa cuidar una especie“, agregó
Para concluir, Carina Leonángelis resaltó que “todos estos espacios de aprendizaje y el trabajo que realizamos en el jardín, incluyendo las muestras, nos permiten generar conciencia en los niños sobre la mirada que van a tener de la naturaleza en el futuro, de hecho hay mamás que nos cuentan que en sus casas cuando ven a un insecto no lo pisan, sino que lo sacan fuera del hogar y permiten que siga viviendo“.




