MARISOL BENITEZ

“Rojas tuvo la posibilidad de observar un espectáculo de muy alto nivel”

Cuesta seguir encontrando los adjetivos para calificar lo vivido en la jornada del domingo, prácticamente hemos agotado todo el vocabulario en cada uno de los títulos y las crónicas con las cuales describimos lo que sucedió en la sala mayor del Teatro Italia.

La segunda edición de uno de los procesos selectivos del Martín Fierro de la Danza tuvo otro desarrollo magnífico, brillante, fantástico, y más aún, con una organización impecable a cargo de la prestigiosa Academia Everest, puestas coreográficas de primer nivel que brillaron sobre el escenario y un jurado de notables que evaluó con fineza cada movimiento de los bailarines y bailarinas.

La reconocida directora Marisol Benítez, quien cargó con la responsabilidad de ofrecerle nuevamente a Rojas un espectáculo de nivel, convocando a artistas de toda la región, nos visitó en los nuevos estudios de Radio Rojas para hacer un balance de todo lo acontecido en una jornada tan intensa como fantástica.

“Lo que se vivió el domingo fue fantástico, se disfrutó mucho, porque vino gente muy importante, profes que conozco de la vida, muchos otros que vi por primera vez, y todos nos trajeron producciones excelentes”, resaltó, orgullosa, Marisol Benítez.

“Esto no es un torneo, es un momento especial para cada bailarín y para cada profe, ellos sabían que la idea de este espectáculo es que cada uno disfrutara del otro y aprendiera, porque vino gente de muy alto nivel, de muchos años de trabajo, y esas diferencias se ven, porque una cosa es hacerlo como hobbie y otra cosa es dedicarse full time“, explicó.

La directora de Everest remarcó que “Ambar y Martín estuvieron conmigo desde hace mucho tiempo organizando el evento, también sumamos a Sofía Clutterback que se hizo cargo de todo lo protocolar, tuvimos la predisposición de la gente del teatro Italia y por supuesto el acompañamiento del Municipio y el grupo de mamás que nunca me abandona, tienen un empuje impresionante“.

Marisol Benítez contó los motivos por los cuales APTRA volvió a elegir a Rojas como sede del Martín Fierro: “El año pasado, cuando terminó la gala, ellos hicieron un balance de lo que había sucedido en cada sede para determinar cuales iban a continuar, porque en algunos casos no cumplieron las expectativas o quizás no salió todo como esperaban, así que al momento en que pasaron el listado y volvieron a mencionar a Rojas fue una emoción enorme, y a la vez un peso mayúsculo porque teníamos que redoblar la apuesta para este año“.

“Lo más importante es que Rojas tiene la posibilidad de ver un espectáculo de muy alto nivel -aseguró-, con artistas renombrados, gente que está acostumbrada a pisar escenarios todos los días, incluso se fueron de acá para seguir con sus funciones con diferentes compañías“.

“Para nosotros es una satisfacción tener esta posibilidad porque la danza es algo que está bastante relegado en el interior, somos un arte que tiene muy poco escenario, por eso tenemos que aprovechar estas oportunidades para aprender y avanzar, de hecho hubo varias coreos que el año pasado no pasaron y este año quedaron ternados, hubo una gran evolución, y ese es el propósito que perseguimos cuando pensamos en este proyecto“, expresó.

La profesora contó como seguirá el proceso para llegar a la gala principal: “Los números que quedan ternados de cada una de las sedes pasan directamente a la gala, mientras que los que son preseleccionados pasan a una evaluación que se hará el 5 de noviembre, donde se repasa toda el material y se completan las ternas en las diferentes variantes, luego ya se pasa directamente a la gala de la entrega de la estatuilla“.

Además explicó que busca el jurado cuando pone el ojo en los artistas: “La idea es Karina (Armendariz) y Mahyra (Saad) es que la danza dé un salto de calidad en lo visual, es algo que llevará mucho tiempo de trabajo, por eso quieren que el baile vaya más allá de la destreza o la técnica del bailarín, sino que se pueda superar lo que en teatro se le dice la cuarta pared, y eso involucra también a los gestos y las miradas, la interpretación de la música a través del rostro, lo que obliga al bailarín a mostrar algo más“.

“Por ejemplo, según escuché algunos de los comentarios de los jurados, consideraban de los bailarines que tenían mucho tecnicismo, pero es como que la interpretación no decía nada, y eso es lo que están buscando, y allí es justamente donde hay que profundizar, investigar como hacerlo, ellos buscan intérpretes de la danza más que bailarines“, sostuvo.

Marisol subrayó que “Rojas tuvo nueve ternados de diferentes ramas, y de la Academia tenemos tres, una es Ambar Silveira y otros dos son grupos, uno infantil “Cruela“ y “Ruido interno“, que nos llevó mucho tiempo de investigación para lograr la expresividad y además para aprender a bailar con la cara tapada, encontrar los colores de su vestuario, fue un trabajo muy arduo, y todas elaboraron su propio personaje“.

“He escuchado por ahí que le tocó de nuevo a nuestra Academia, y no me gusta que eso se naturalice, todo lo contrario, hay que saber que detrás de todas las escuelas que avanzaron a la siguiente instancia hay un trabajo continuo de las bailarinas y de sus papás que les permiten ensayar muchísimas horas”, sostuvo.

“Desde la Academia presentamos 21 coreografías, con lo que eso significa, para eso empezamos en enero y fueron horas y más horas de trabajo, incluso convocando a gente amiga que nos dio una mano, como Mercedes Lacenta, una vestuarista de Chacabuco, que hizo una indumentaria artesanal para “Carencia de cordura”, una puesta que habla sobre el Alzheimer”, apuntó.

La directora de Everest repasó los demás artistas de Rojas que pasaron el selectivo: “Quedó seleccionada además una coreo de Soledad Marchetto con su academia Proyect Dance y también una que presentó Marimar Tisera, de Bombing Dance, y después quedaron varias de Buenos Aires, de Carlos Casares, de Pergamino, y otros tantos fueron reconocidos, así que todos se fueron muy contentos, lo cual para nosotros como organizadores es una satisfacción enorme”.

“El cierre de oro fue con Ritmos Rojas, el grupo que dirige Vero Vázquez, con los chicos del Taller Protegido, que estuvieron trabajando en la academia para armar una presentación que emocionó hasta las lágrimas, tanto en la primera parte como en la segunda. Fue increíble como ellos se sintieron y a la vez el respeto que recibieron por parte de los espectadores”, destacó.

“Tanto a Karina como a Mahyra les llamó la atención el nivel de este año, porque hubo un alto grado de superación en todos, y más en aquellos que participaron el año pasado y que dieron ese salto de calidad que se les había sugerido”, manifestó la profesora, contando sobre las sensaciones que se llevaron las integrantes del jurado.

Si bien aún queda la gala del Golden Center en diciembre, Marisol va más allá y piensa en la continuidad del espectáculo: “Estoy segura que esto llegó para quedarse, ojalá Rojas siga siendo elegido como sede, esperemos poder ampliar la capacidad del lugar porque eso quizás no nos juega a favor por la cantidad de bailarines, más allá de eso el esfuerzo y las ganas de nuestra parte están para que Rojas siga tiendo la posibilidad de seguir recibiendo un evento de trascendencia nacional”.

“Otro punto en el cual me gusta poner el foco, más allá del nivel de la danza, del trabajo, de lo que significa armar un evento con centenares de personas, uno de mis mayores propósitos desde siempre es que la familia disfrute al máximo del evento, primero poniendo en relieve el acompañamiento de mis propios padres, que estuvieron todo el día en la sala mirando el evento”, expresó.

“Esto da la pauta de lo que soy como docente y lo que transmito, que acá somos todos una familia, eso el papá que colabora lo percibe, eso también nos lleva a tener la exigencia que tenemos, compartiendo nuestros días buenos y de los otros, pero siempre disfrutando lo que hacemos, de allí parten cada uno de nuestros logros”, cerró, emocionada.

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