DÍA Y MES DE LA SALUD MENTAL

Jornada de yoga y caminata ayer en el Paseo de la Ribera

La actividad, que se replicará mañana viernes desde las 10, en la vereda del hospital municipal Saturnino E. Unzué, forma parte de las acciones enfiladas desde la dirección municipal de Salud Mental e Inclusión Social, en el marco del Día de la Salud Mental

Se realizó ayer por la mañana una jornada de yoga y caminata en el predio del Paseo de la Ribera. La actividad, que se replicará mañana viernes desde las 10, en la vereda del hospital municipal Saturnino E. Unzué, forma parte de las acciones enfiladas desde la dirección municipal de Salud Mental e Inclusión Social, en el marco del Día y Mes Mundial de la Salud Mental.

En este marco, cabe recordar que están anunciadas para los próximos días las visitas a Rojas del director provincial de Salud Mental, Mariano Rey, y la directora de Consumos Problemáticos, Julieta Camens, más Eduardo Ibarra que es el coordinador de Región Sanitaria IV.

Además, éste mes volverá a proyectarse la película “Aire Fresco”, ahora en el Cine Francés, con la idea que sea masiva la concurrencia. Esta función se llevará a cabo bajo la modalidad “cine distendido”.

DÍA DE LA SALUD MENTAL

El Día Mundial de la Salud Mental se conmemora cada 10 de octubre; el objetivo que persigue, es el de recordar que la salud de cada individuo es la sólida base para la construcción de vidas plenas y satisfactorias. Esto tiene una estricta correlación con la definición de «salud» (1946) propuesta por la Organización Mundial de la Salud (OMS) que la considera como un «estado de completo bienestar físico, mental y social, no solamente la ausencia de afecciones o enfermedades». Así, se establecen estrechos vínculos entre la salud física y la salud mental, entendiendo que son pilares fundamentales para el bienestar.

Uno de los efectos de la definición de salud adoptado por la OMS se lo puede ubicar luego de la posguerra, en los años 50′ y refiere a una reestructuración global de la atención psiquiátrica. Mientras el positivismo seguía presente y, sobre todo, en el surgimiento de la psicofarmacología, la realidad es que la Organización Mundial de la Salud había avanzado en la creación de novedosos dispositivos: Programa de Psiquiatría Comunitaria, Política del Sector, la socioterapia, comunidades terapéuticas, entre otras. Se dicta la Ley de Salud Mental 180 y destacamos tres ejes de la reforma. En primer lugar, la propuesta de abandonar los psiquiátricos para promover la creación de nuevos servicios. En segundo lugar, respecto a la Psiquiatría Comunitaria Aglosajona, se propulsa una propuesta técnica y pragmática. Finalmente, mediante los aportes de Basaglia y la desinstitucionalización, aparece una propuesta crítica y antipsiquiátrica.

Esta efemérides, el Día Mundial de la Salud Mental, se conmemora con una campaña que busca concentrar la atención mundial en la identificación, tratamiento y prevención de algún trastorno emocional o de conducta destacado para ese año.

Es un día y una conmemoración establecida y organizada por las instituciones de acuerdo con entidades y colectivos de familiares y profesionales. En contraposición, se celebra anualmente en cada vez más países el Día del Orgullo Loco, organizado por colectivos de supervivientes de la psiquiatría que consideran que son un colectivo al que se ha invisibilizado, tutelado y marginado, y que buscan visibilizar sus problemas causados precisamente por los agentes, organizaciones e instituciones sanitarias, familiares y profesionales. En general, dentro del Orgullo Loco, hay discursos de crítica y oposición a los diagnósticos del DSM y CIE en contraste con la temática anual del día de la salud mental, que suele estar relacionado con una etiqueta psiquiátrica.

INFANCIAS Y SALUD MENTAL

Las cifras disponibles muestran que, en las Américas, la mayoría de los niños que necesitan atención de salud mental no reciben el tratamiento necesario. Desde una perspectiva financiera, está claro que el tratamiento temprano de niños y adolescentes puede reducir los costos de la atención en años posteriores así como también los costos sociales, por los comportamientos antisociales que pueden ser resultado del fracaso del tratamiento en la temprana edad.

Además, el suicidio en los jóvenes es un problema de salud mental generalizado y es la segunda causa de muerte entre los 15 y 29 años, según esta investigación. El abuso de sustancias en adolescentes también es un problema mundial. La Organización Panamericana de la Salud (OPS) está trabajando con los países para elaborar programas especiales para niños y adolescentes.9 La elaboración de estrategias apropiadas que enfoquen a la salud mental de los niños, además del mejoramiento de los servicios especializados puede tener un impacto positivo muy fuerte. La OPS fue establecida en 1902 y es la organización de salud pública más antigua del mundo. Es la Oficina Regional para las Américas de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y trabaja con los países para mejorar la salud y elevar la calidad de vida de sus habitantes.

PANDEMIA Y SALUD MENTAL

Si bien la pandemia ha afectado y continúa afectando nuestra salud mental, la capacidad de reconectarnos a través del Día Mundial de la Salud Mental 2022 nos brindará la oportunidad de reavivar nuestros esfuerzos para proteger y mejorar la salud mental.

Se han cuestionado muchos aspectos de la salud mental; y ya antes de la pandemia en 2019, se estima que una de cada ocho personas en todo el mundo vivía con un trastorno mental. Al mismo tiempo, los servicios, las habilidades y la financiación disponibles para la salud mental siguen siendo escasos y están muy por debajo de lo que se necesita, especialmente en los países de ingresos bajos y medios.

La pandemia de Covid-19 ha creado una crisis mundial para la salud mental, alimentando el estrés a corto y largo plazo y socavando la salud mental de millones. Las estimaciones sitúan el aumento de los trastornos de ansiedad y depresión en más del 25% durante el primer año de la pandemia. Al mismo tiempo, los servicios de salud mental se han visto gravemente interrumpidos y la brecha de tratamiento para las condiciones de salud mental se ha ampliado.

SALUD MENTAL Y VIDA DIARIA

La inflación que no deja de ceder, las múltiples tareas diarias, trabajos mal remunerados, la violencia social, un futuro incierto. La lista podría extenderse mucho más. Las situaciones enumeradas son solo algunos de los tantos aspectos que hoy estresan a los argentinos y las argentinas. Las preocupaciones se hacen visibles, se manifiestan en problemas de salud físicos y, sobre todo, mentales, con especial impacto en las mujeres y los jóvenes.

Se conmemora el Día Mundial de la Salud Mental y la Argentina no está exenta de una problemática que se extiende cada vez más. En el país se observa un crecimiento considerado alarmante de la declaración de estrés que hacen sus habitantes: mientras que el 31% de los argentinos reconocía en 2020 que padecía esa afección, muy marcada entonces por la pandemia del coronavirus, la cifra ascendió al 42% a finales de 2021 (los últimos datos disponibles).

Que casi de la mitad de la población se sienta estresada deja al país por arriba de la media global (33%) y con una de las tasas más altas de la región, de acuerdo con los datos emergentes de la Encuesta Mundial de WIN y Voices realizada en 39 países a fines del año pasado, en la que la Argentina quedó en el quinto puesto del ranking, después de Japón, Serbia, Croacia y Líbano, entre todos los distritos que participaron.

El estrés es una tensión provocada por situaciones agobiantes que originan reacciones psicosomáticas o trastornos psicológicos a veces graves, describe la Real Academia Española. Por lo que los resultados de la encuesta no pasan inadvertidos: alrededor de la mitad de las argentinas entrevistadas declaró sufrir estrés siempre o regularmente (49%), proporción que superó en 14 puntos a lo señalado por los hombres (35%).

Al analizar las edades de los encuestados, se corroboró que la frecuencia de este padecimiento también crece a menor edad: mientras que el 50% de los entrevistados de 18 a 24 años dijo padecer estrés siempre o regularmente, el 30% de los mayores de 65 indicó lo mismo. El nivel de estrés declarado respecto de 2020 creció en todos los segmentos etarios, excepto en los mayores de 65 que mostraron el mismo nivel de estrés que el año anterior, agrega el informe.

La última encuesta del Observatorio de Psicología Social Aplicada (OPSA) de la Facultad de Psicología de la Universidad de Buenos Aires (UBA), dada a conocer a mediados de este año, reconfirmó que la actual crisis económica impactó en la salud mental de la población argentina.

SALUD MENTAL Y LEY

En Argentina, el derecho a la protección de la salud mental se encuentra consagrado desde el año 2010 en la Ley 26.657. Esta norma propone, principalmente, reemplazar el sistema de atención basado en el encierro de las personas en instituciones psiquiátricas, donde se ven expuestas a múltiples formas de violencia, discriminación y exclusión, por uno que las incorpore a la salud mental en los servicios generales, garantice una atención integral, humanizada y de calidad, y promueva la inclusión social.

La normativa establece que todos los centros de salud deben contar con equipos interdisciplinarios (psiquiatras, psicólogas/os, terapistas ocupacionales, trabajadoras/es sociales, entre otros) que brinden asistencia en materia de salud mental, y que todos los hospitales generales públicos y privados deben incorporar servicios de atención ambulatoria y de internación para quienes lo requieran. A ello debe sumarse la creación de una red de dispositivos en la comunidad, tales como viviendas asistidas, servicios de atención domiciliaria, consultorios externos, hospitales de día, cooperativas de trabajo, y servicios de apoyo para las personas y sus familias.

Sin embargo, advierte la Asociación Civil por la Igualdad y la Justicia (ACIJ), todavía existen diferentes barreras que impiden avanzar en la plena implementación de la ley en todo el país. Según el censo de 2019, aún existen 162 hospitales psiquiátricos en el país, en donde viven 12.035 personas.

“En materia de políticas públicas es necesario avanzar con la adecuación de todos ellos, la externación de las personas que todavía viven allí, la incorporación de la salud mental en la atención primaria y hospitales generales, y la creación de dispositivos de base comunitaria”, indica el organismo.

Para implementar estas medidas, el Estado nacional -y las provincias- debe cumplir con la pauta presupuestaria que establece la ley que obliga a destinar, cómo mínimo, el 10% del gasto total de salud a salud mental. “Hasta ahora, este monto nunca superó el 2,2%”, enfatiza la Acij.

ARTE Y SALUD MENTAL

La Red Argentina de Arte y Salud Mental realizará este mes la 15ª edición del Festival y Congreso Latinoamericano «Una puerta a la libertad – no al manicomio», en la localidad costera de Chapadmalal, donde alrededor de 40 delegaciones de todo el país y países vecinos tendrán una semana de talleres, charlas y puesta en escena de sus propias obras en teatros de Mar del Plata.

«No existe en el mundo un festival de artistas locos. El 70% de quienes participen deben ser usuarios internados o ambulatorios de hospitales públicos», dijo a Télam Alberto Sava, presidente de la Red Argentina de Arte y Salud Mental, creada en 1984, y organizadora del festival.

Este año, el congreso y festival tendrá lugar del 18 al 24 de octubre, en el complejo turístico de Chapadmalal, cedido por el Ministerio de Turismo y Deportes de la Nación para la ocasión.

Su objetivo es «reunir a todas los Hospitales de Salud Mental Monovalentes, Servicios de Salud Mental de Hospitales Generales y Centros de Salud Mental oficiales y comunitarios que tengan al Arte como práctica y que estén comprometidos ideológicamente con los procesos de desmanicomialización».

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