El Gobierno nacional avanzó con una nueva etapa del plan de concesiones viales y adjudicó el Tramo Pampa de la Ruta Nacional 5 a la empresa Construcciones Electromecánicas del Oeste SA, que desde este miércoles estará a cargo de la operación y el mantenimiento del corredor.
La concesión abarca 546,65 kilómetros de la ruta que une Luján, en la provincia de Buenos Aires, con el empalme de la Ruta Nacional 35, en La Pampa, y tendrá una vigencia de 20 años.
Sin embargo, uno de los puntos que generó preocupación en las regiones atravesadas por la Ruta 5 es que el contrato no contempla la construcción de la autovía, una obra históricamente reclamada por intendentes, legisladores, productores y usuarios de esta vía estratégica para el interior bonaerense.
Según lo informado oficialmente, las obligaciones de la empresa concesionaria estarán vinculadas al mantenimiento, conservación y mejora de las condiciones de transitabilidad de la calzada, sin incluir obras de infraestructura de gran envergadura como la transformación de la ruta en una autovía.
La Ruta 5 es considerada un corredor clave para la producción agropecuaria y el transporte de cargas, además de ser una vía de conexión fundamental entre Buenos Aires y La Pampa. Desde hace años, distintos sectores vienen reclamando la ejecución de la autovía debido al crecimiento del tránsito, especialmente de camiones, y los riesgos asociados a una ruta de calzada única.
En territorio pampeano, uno de los sectores que requiere mayor intervención es el tramo entre Catriló y Lonquimay, donde el pavimento presenta importantes deformaciones producto del intenso tránsito de camiones vinculados al desarrollo de Vaca Muerta.
Además, el esquema de concesión prevé la instalación de una nueva cabina de peaje a la altura de Lonquimay. La empresa presentó una oferta de $2.355,37 más IVA para la tarifa correspondiente.
El ministro de Economía, Luis Caputo, confirmó la firma de los contratos y destacó que el proceso forma parte de la Red Federal de Concesiones, con un esquema basado en inversión privada. Según explicó, las empresas estarán a cargo de operar y mantener 1.871 kilómetros de rutas nacionales y autopistas que anteriormente eran administradas por Corredores Viales.
Desde el Gobierno nacional indicaron que las concesionarias deberán financiar con recursos propios las tareas de mantenimiento, modernización y mejora de los servicios, sin aportes ni subsidios del Estado nacional.
No obstante, para los usuarios y sectores productivos vinculados a la Ruta 5, la ausencia de la autovía dentro del nuevo contrato vuelve a dejar pendiente una obra considerada clave para mejorar la seguridad vial y acompañar el crecimiento económico del corredor.




