Avanzan a buen ritmo las obras de la futura área de tomografía

Personal de la firma constructora local Capriotti inicó en estas horas los trabajos previos al inicio de la construcción en altura del futuro espacio – Mientras tanto, el proyecto sigue movilizando los esfuerzos solidarios de entidades y vecinos en general

 

Fue puesta en marcha la segunda etapa de trabajos, a cargo de la firma constructora local Capriotti, que implica la realización de mampostería, losa y revoques, en el espacio que ocupará, en un futuro cercano el servicio de Tomografía Axial Computada de que dispondrá el hospital municipal Saturnino E. Unzué.

Según fue infomado a través del área de Prensa y Comunicación de la comuna, el presupuesto oficial de esta etapa de obras del servicio de Tomografía es de $13.985.000.

Respecto de las obras, ya hace unos días se completó el hormigonado de los cimientos y, por estas horas se avanza con las demás etapas de la obra en previsión del inicio de la construcción en altura.

La anhelada obra, que fue anunciada por el intendente municipal Román Bouvier hacia fines del 2022, se afronta con fondos municipales, en base a un presupuesto de más de 50 millones de pesos que se irá actualizando en el actual contexto de la economía nacional.

Recordamos que este nuevo espacio se ubica sobre la calle María Unzué de Alvear y, contará con acceso propio y sala de espera. Disponer de un tomógrafo evitará tener que trasladar en complejas y costosas operaciones a pacientes a otros centros de salud de la región. También mejorará la categoría de las prestaciones que influirán positivamente en el CUD Coeficiente Único de Distribución que determina los montos que se reciben por coparticipación provincial.

La tomografía computarizada (TAC) es una prueba de diagnóstico por imágenes utilizada para crear imágenes detalladas de los órganos internos, los huesos, los tejidos blandos y los vasos sanguíneos. Las imágenes de secciones transversales generadas durante la exploración por TAC pueden ser reordenadas en múltiples planos, e incluso pueden generar imágenes en tres dimensiones que se pueden ver en un monitor de computadora, imprimir en una placa o transferir a medios electrónicos. La exploración por TAC es, por lo general, el mejor método para detectar varios tipos de cánceres, ya que las imágenes le permiten a su médico confirmar la presencia y determinar el tamaño y ubicación de un tumor. La TC es rápida, indolora, precisa, y no es invasiva. En casos de emergencia, puede identificar lesiones y hemorragias internas lo suficientemente rápido como para ayudar a salvar vidas.

La tomografía es la obtención de imágenes con rayos X de cortes o secciones de algún objeto. La posibilidad de obtener imágenes de cortes tomográficos reconstruidas en planos no transversales ha hecho que en la actualidad se prefiera denominar a esta técnica tomografía computarizada (TC), en lugar de tomografía axial computarizada (TAC). En lugar de obtener una imagen de proyección, como en la radiografía convencional, la TC obtiene múltiples imágenes, pues la fuente de rayos X y los detectores de radiación realizan movimientos de rotación alrededor del cuerpo. La representación final de la imagen tomográfica se obtiene mediante la captura de las señales mediante detectores y su posterior proceso a través de algoritmos de reconstrucción.

En los fundamentos de esta técnica trabajaron de forma independiente el físico y cristalógrafo sudafricano nacionalizado norteamericano Allan MacLeod Cormack y el ingeniero electrónico inglés Sir Godfrey Newbold Hounsfield, que dirigía la sección médica del Laboratorio Central de Investigación de la compañía EMI. Ambos obtuvieron de forma compartida el Premio Nobel de Fisiología o Medicina, en 1979.

En 1967, Cormack publica sus trabajos sobre la TC siendo el punto de partida de los trabajos de Hounsfield, que diseña su primera unidad. En 1972 comenzaron los ensayos clínicos cuyos resultados sorprendieron a la comunidad médica, si bien la primera imagen craneal se obtuvo un año antes.

Los primeros cinco aparatos se instalaron en Reino Unido y los Estados Unidos; la primera TC de un cuerpo entero se consiguió en 1974.

En el discurso de presentación del comité del Premio Nobel se destacó que previo al escáner, “las radiografías de la cabeza mostraban solo los huesos del cráneo, pero el cerebro permanecía como un área gris, cubierto por la neblina. Súbitamente la neblina se ha disipado”.

En recuerdo y como homenaje a Hounsfield, las unidades que definen las distintas atenuaciones de los tejidos estudiadas en TC se denominan unidades Hounsfield o número TC (CT number), donde el agua corresponde a 0HU, tejidos blandos +30 a +60HU, grasa -40 a -120HU, entre otros que permiten hacer caracterización de tejidos.

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