Con el dolor a flor de piel por la situación que atraviesa su país producto de la tragedia provocada por los dos terremotos ocurridos la semana pasada, la empresaria venezolana, radicada en Rojas desde hace varios años, contó que afortunadamente su familia no fue víctima del desastre. Como se vive la tristeza a la distancia.
Las imágenes que van difundiendo los medios de comunicación y las redes sociales, los relatos de los sobrevivientes, las expresiones de quienes ha vivido la tragedia a unos pocos metros de distancia, aún siguen estremeciendo y causando una profunda tristeza, con sensaciones indescriptibles de lo que surge al ver lo que está pasando en Venezuela, país que fue arrasado la semana pasada por dos terremotos de alta intensidad.
Mientras se multiplican las tareas de los rescatistas de todo el mundo y los registros de los daños se van modificando a diario, con más de 2900 muertes confirmadas, este medio consideró relevante establecer contacto con uno de los ciudadanos venezolanos radicados en la ciudad para conocer del estado en que se encuentran sus familiares y personas cercanas.
Deisy Yáñez, con quien hemos dialogado en anteriores ocasiones para conocer de la realidad venezolana, fue justamente quien nos transmitió como fue que se enteró de la noticia de la tragedia y del estado en que se encuentran sus familiares, además de aportar un panorama del cuadro de situación a nivel general del país.
Las primeras informaciones
La empresaria venezolana comentó que “lo primero que hicimos los residentes en Argentina fue tratar de comunicarnos con nuestros familiares para asegurarnos que estaban bien, pero el tema pasaba es que, como ya se sabe, Venezuela acumula muchos años de desidia y es muy común que haya cortes de electricidad“, explicó.
“Fueron horas de mucha incertidumbre hasta que finalmente logramos hablar con todos y gracias a Dios en lo que a mis seres cercanos todos estaban sanos y salvos“, sostuvo Deisy.
La venezolana residente en Argentina dio precisiones sobre el área del desastre: “El epicentro fue el área centro occidental, afectó sobre todo a La Guaira, en el estado de Vargas, pero hubo varias zonas de Caracas, la ciudad capital, que por ser un valle también sufrió las consecuencias, incluso hubo varios edificios que se desplomaron, de hecho una amiga perdió su departamento“.
“Parte de mi familia está relativamente cerca de esa zona, pero ellos están bien, mientras que en otros estados del país que también hubo consecuencias no tenía familiares directos“, indicó.
Años de abandono
Deisy Yáñez entiende que la tragedia ocurrió por un fenómeno meteorológico, pero a la vez considera que la amplitud del desastre también se genera por otras causas: “Hay mucha movilización, mucha solidaridad de otros países, también internamente, y si bien se dice que hay que evitar la politización, nos vemos obligados a decir que mucha de la devastación tiene que ver con tantos años de abandono y desgobierno, y también del desorden en algunos aspectos sobre la ayuda, lo cual tiene que ver con la desconfianza que hay en las autoridades“.
En este plano señaló que “me contactaron por el emprendimiento que tenemos en Rojas y nos hablaron de la posibilidad de generar un centro de acopio para recoger donaciones, pero considero que hay que esperar un poco para que sigan avanzando las labores de rescate y al trabajo que vienen haciendo Cáritas de Venezuela, otra que se llama Dividendos Voluntarios para la Comunidad y Hogares Bambi, que tienen años de experiencia y ya están en el terreno”.
“Tengo entendido que Estados Unidos y Panamá pudieron hacer llegar sus ayudas y que eso se va dando por escalones, en tanto en los próximos días más países se sumarán porque imagino que podrán allanar el camino en lo que es la burocracia y las aduanas, porque justamente una de las aduanas está a cargo de Diosdado Cabello, un nombre que ya de por si genera desconfianza“, manifestó la ciudadana venezolana.
El tiempo para conocer las cifras de víctimas
Más allá de los datos aportados por el gobierno, la empresaria radicada en Argentina apuntó que “de las cifras por ahora no se sabe con certeza lo que viene sucediendo, y creo que se va a tardar muchos días en conocerlas, porque en estos momentos hay un número menor del que manejan las organizaciones que tienen experiencia en estos temas y que han visto como quedó la zona“.
“Seguramente pasarán días para saber con certeza el número total de víctimas, y también tengo entendido que en las zonas más afectadas se está sumando el tema de la gestión de los cuerpos, ya que están pidiendo bolsas para los cadáveres y suplican que se inicien rápidamente las gestiones porque las morgues y los hospitales no dan abasto, además en los lugares hay un olor fuerte a descomposición de los cuerpos, y sobre eso hace mucho calor, lo cual acelera ese proceso“, sostuvo.
En medio de lo que es una tragedia que jamás se borrará de la memoria de los hermanos venezolanos Deisy Yáñez resaltó que “las tareas de los rescatistas comenzaron rápidamente, la emergencia pesó más y se solventó enseguida, incluso hay rescatistas de varios países, entre ellos argentinos, chilenos, mexicanos, los topos que ayudan a lo largo del mundo, en ese sentido todo está funcionando, aunque el problema es que no estaba la estructura dada a nivel país para atender un hecho de estas características“.
Un país que no estaba preparado
Para la empresaria radicada en Rojas “Venezuela claramente no estaba preparada para una circunstancia tal, ya que nunca ha habido políticas públicas que promuevan la prevención, aún sabiendo que era un evento anunciado desde hace casi 50 años“.
“En el ´77 ocurrió un terremoto en la zona central y dejó un saldo importante de muertes y pérdidas materiales, pero se ve que no aprendimos nada, y eso se suma al abandono y la desidia, con lo cual nos encontró en el peor momento“, afirmó.
En este orden apuntó además que “en lo personal crecí en una zona muy andina pegada a Colombia y allí constantemente había movimientos telúricos (13), pero nada grave, era común que temblara la tierra, mientras que en Caracas hace unos quince años hubo un par de remezones que no generaron mayor problema porque fueron de baja intensidad“.
“Más allá que estos hechos no generaron situaciones de gravedad, el problema radica en que no hay cultura de prevención, por ejemplo no hay simulacros escolares, ni construcciones antisísmicas, cuestiones que se supone que deberían existir“, consideró.
El estado de los familiares de quienes viven en Rojas
Volviendo a la situación de familiares y cercanos a los venezolanos radicados en Rojas sostuvo que “hasta ahora todos los familiares y personas cercanas a quienes vivimos en Rojas, por la información que hemos compartido, todos están bien, con sus familiares directos sin problemas, pero si con reportes de que las casas de quienes viven en la capital han sufrido grietas, si manifiestan mucha preocupación por lo sucedido“.
La emprendedora venezolana aseguró que “la comunicación ya es mucho más fluida, incluso hay algunas empresas que han facilitado los contactos, de hecho hoy en día han permitido llamar gratuitamente, y dentro del país habilitaron ciertas tecnologías para facilitar las comunicaciones, al menos en los alrededores a la zona de la tragedia“.
En el cierre de la charla Deisy Yáñez habló de la Venezuela post Maduro: “La situación a nivel país no ha cambiado en nada después de lo que pasó con Maduro, solo salieron los dos cabecillas de la banda, mientras que el resto quedó en el gobierno. Quizás un momento hubo algunos signos de cierta apertura, pero son todos temas de negocios, mientras tanto la población vive de la misma manera, con cortes de energía, en el suministro de agua, hospitales en mal estado“.
“También la moneda sigue con una inflación muy grande, los precios son una locura en dólares, por esto es que la vida se va tratando de llevar con la misma normalidad, pero a su vez con las mismas carencias, el temor del hablar“, concluyó.




