Trabajadoras y trabajadores rurales participaron de una jornada gremial para conocer los alcances de la reforma laboral. La pérdida de derechos del trabajador permanente discontinuo, la eliminación de la ultraactividad de los convenios colectivos y la defensa de la negociación colectiva fueron algunos de los principales temas abordados.
La reforma laboral y sus consecuencias para el empleo rural fueron el eje de un encuentro gremial realizado por la Unión Argentina de Trabajadores Rurales y Estibadores (UATRE) en la ciudad de Rojas, provincia de Buenos Aires. La actividad reunió a trabajadoras y trabajadores rurales, con el objetivo de brindar información, responder consultas y fortalecer la organización sindical frente a los cambios impulsados por el Gobierno Nacional.
Durante el encuentro se desarrolló un espacio de intercambio en el que se explicaron los principales aspectos de la reforma y su impacto sobre las distintas modalidades de contratación en el sector rural. Uno de los puntos centrales fue la eliminación de la figura del trabajador permanente discontinuo, una modalidad que históricamente permitió reconocer el carácter estacional de numerosas actividades productivas sin perder la continuidad del vínculo laboral entre una temporada y otra.
Desde UATRE señalaron que el reemplazo de esta figura por contratos de trabajo de temporada implica una importante pérdida de derechos para las y los trabajadores. Entre otras consecuencias, se debilitan la estabilidad laboral, las garantías de continuidad entre ciclos productivos, el reconocimiento de la antigüedad y diversas protecciones construidas a través de la negociación colectiva.
Asimismo, advirtieron que este escenario afecta especialmente a las economías regionales, donde miles de familias dependen de modalidades de contratación estacionales para sostener su fuente de ingresos año tras año.
Otro de los temas que concentró la atención fue la eliminación del principio de ultraactividad de los convenios colectivos de trabajo. Desde UATRE explicaron que este mecanismo garantizaba que, aun cuando un convenio colectivo venciera, todas sus condiciones continuaran vigentes hasta la firma de uno nuevo, preservando los derechos conquistados mediante la negociación colectiva. Con los cambios impulsados, esa protección desaparece, dejando a las y los trabajadores expuestos a la pérdida de beneficios convencionales si no se alcanza una nueva negociación.
La jornada también permitió abordar las consecuencias de la reforma sobre la negociación colectiva y las herramientas legales con las que cuentan las y los trabajadores para defender sus derechos. Además, se generó un espacio de diálogo abierto para responder consultas, despejar dudas e intercambiar experiencias sobre la realidad que atraviesa el sector.
La actividad fue organizada por la comisión administrativa de la Seccional Rojas de UATRE. Estuvieron presentes el delegado regional Ramón Espíndola y la secretaria de Organización del Secretariado Nacional de UATRE, Natalia Sánchez Jauregui.
«La organización y la formación son fundamentales para que cada trabajador y trabajadora conozca sus derechos y pueda defenderlos. Por eso recorremos el territorio llevando información clara y generando espacios de diálogo, porque la reforma laboral impacta directamente sobre modalidades de empleo que requieren protección», expresó la secretaria de Organización de UATRE.
Asimismo, sostuvo: «La ultraactividad era el resguardo que tenían las y los trabajadores para que ningún derecho se perdiera mientras se discutía un nuevo convenio. Su eliminación significa que conquistas logradas durante décadas de organización y negociación colectiva pueden quedar en riesgo apenas vence un convenio, debilitando la posición de las y los trabajadores frente a la patronal. En la actividad rural esto es especialmente grave porque muchos derechos que hoy protegen a las y los trabajadores no están únicamente en la ley, sino en nuestros convenios colectivos: la antigüedad, los adicionales, las categorías laborales y condiciones específicas para las economías regionales. Sin ultraactividad, la negociación deja de ser equilibrada y se convierte en una herramienta de presión para aceptar convenios con menos derechos. No podemos permitir que se utilice la necesidad de trabajar para retroceder en conquistas que costaron décadas de lucha sindical.»
Finalmente, Sánchez Jauregui sostuvo: «No podemos naturalizar que se avance sobre derechos conquistados durante décadas de lucha sindical. La reforma laboral perjudica especialmente a quienes trabajan en las economías regionales y busca debilitar la organización colectiva. Desde UATRE vamos a seguir recorriendo cada seccional para informar, organizar y defender a nuestros compañeros y compañeras. También creemos que es fundamental que cada argentino y cada argentina ejerza su voto con responsabilidad, pensando qué modelo de país protege el trabajo, la producción y la justicia social, y cuál pone en riesgo los derechos de las y los trabajadores.»
En tanto, desde el sindicato reafirmaron que continuarán desarrollando encuentros gremiales en todo el país para acompañar a las trabajadoras y los trabajadores rurales frente a los cambios que introduce la reforma laboral, convencidos de que la información, la organización colectiva y la participación sindical son pilares fundamentales para la defensa del trabajo y las condiciones laborales en el sector.




