Sin batidora, en tres pasos y con lo que tenés en casa.
Si buscás una receta fácil, económica y que no falle nunca, este budín de naranja casero es la respuesta. Se hace en licuadora, lleva solo cinco ingredientes que casi siempre están en casa y tiene un secreto que marca la diferencia: se usa la naranja entera, con cáscara, para potenciar el aroma y la textura. El resultado es un budín húmedo, esponjoso y perfumado que conquista desde el primer mordisco.
El paso a paso de la receta de budín de naranja
Para prepararlo necesitás una naranja grande bien lavada sin semillas y cortada en cubos, tres huevos, media taza de aceite de girasol o maíz, una taza de azúcar y dos tazas de harina leudante. Si usás harina común, alcanza con agregarle dos cucharaditas de polvo de hornear. Nada más. Sin ingredientes difíciles de conseguir ni pasos complicados que arruinen el momento.
El paso a paso arranca en la licuadora: colocás la naranja en cubos, los huevos, el aceite y el azúcar, y licuás durante dos minutos hasta obtener una mezcla homogénea. Si decidís incluir la cáscara, lo único que hay que tener en cuenta es retirar la parte blanca más gruesa para evitar que el budín quede amargo. Después volcás la preparación en un bol, agregás la harina y mezclás con espátula o batidor de mano hasta integrar todo, sin batir de más para conservar esa textura aireada que lo hace tan esponjoso.
El tercer paso es el más simple: verter la mezcla en una budinera enmantecada y enharinada y cocinar en horno precalentado a 180°C durante 35 a 40 minutos, o hasta que el palillo salga limpio. Mientras se cocina, la cocina se llena de ese perfume a naranja que ya anticipa lo bueno que va a quedar. Dejalo enfriar unos minutos antes de desmoldarlo para que no se rompa.
El toque final que lo eleva al siguiente nivel es un glaseado simple: azúcar impalpable mezclada con unas gotas de jugo de naranja, distribuida por encima una vez que el budín está frío. No es obligatorio, pero una vez que lo probás, se vuelve parte inseparable de la receta. Ideal para acompañar el mate, el café o el desayuno de cualquier día de la semana.




