La puesta de monólogos de Trillo 77 fue realmente sensacional, desde las interpretaciones de los actores y actrices que recorrieron cada monólogo hasta el acompañamiento del público, que colmó la sala “Alfredo Araldi“. Historias de amor que transitan por la nostalgia, la tragedia, la incertidumbre y el humor.
Caminando por la cornisa de la nostalgia, de la emoción, la incertidumbre, un poco por el humor, y otro poco por la tragedia, la puesta que este fin de semana ofreció el Grupo Trillo 77 fue realmente brillante, con monólogos que tocaron las fibras más íntimas de los protagonistas, pero que también seguramente habrán correteado en las mentes de cada una de las personas que siguió con atención los distintos relatos.
“Ay amores (para toda la vida)“, la puesta del Grupo Trillo 77, tuvo una presentación brillante, con masiva convocatoria, con dos salas del Teatro TAFS que estuvieron repletas, tanto la noche del estreno, que fue el viernes, como la segunda función, que fue en la noche del sábado.
El grupo Trillo 77 Teatro, que sabe lucirse en cada propuesta, preparó para esta ocasión una serie de siete monólogos, todos abordados por diferentes historias de amor, algunas con finales felices y otras no tanto, con momentos de nostalgia, de recuerdos, espacios para el drama, también para la tragedia, y además con algunos toques humorísticos.
Arriba del escenario es de resaltar el trabajo de cada uno de los intérpretes, tanto de quienes llevan años arriba de las tablas como el caso de Lorena Rodríguez, como de los que van acumulando algunas obras sobre las espaldas como Germán Palmieri, Horario Polly, Analía Muiño y Luján Aloé, como así también de las dos personas que fueron invitadas a sumarse a la propuesta, sin antes haber tenido ningún tipo de experiencia previa, haciendo referencia a los novatos Evangelina Drigo y Nelson Galante, quienes lo hicieron de manera fantástica.
Recorrer cada uno de los monólogos sería impedirle al público teatrero que no estuvo este fin de semana que al momento que sea repuesta la obra pueda vivir también estas leyendas que invitan a llevar el tiempo atrás y buscar en la memoria aquellos amores que son para siempre.
Para resaltar el trabajo en la dirección de los reconocidos Marta Seta y Diego Albomonte, que se encargaron una vez más de poner en escena un producto de calidad, con una escenografía tremenda diseñada por el Pato Ravagnán, simulando un bar mexicano, donde hay una mesera, que además es protagonista, en tanto el resto de los intérpretes sigue desde cada mesa los diferentes relatos.
Cabe señalar que el elenco de “Ay amores“ se completa con la asistencia en la dirección de Verónica Paolucci y Marcela López, la fotografía de Cora Albamonte, el sonido de Ximena Boveri, la iluminación de Matías Blanco, mientras que en el diseño y edición trabajó Laura Scheneider.




