Suicidio e intentos de suicidio: Cómo identificar las señales de alerta y brindar apoyo

Los reiterados casos que se vienen registrando en la zona, con un aumento considerable en la tasa a nivel mundial, nos convocan a hablar de una problemática cada vez más preocupante. Una de las principales referentes a nivel nacional en el tema habló de las causas, la prevención y la importancia de dar aviso rápidamente a los profesionales.

En los últimos meses las informaciones que trascienden a nivel local y las que brindan los medios de toda la zona están poniendo en alerta a toda a la sociedad sobre una problemática que no se puede ocultar ni esconder, todo lo contrario, es sumamente relevante abordarla para conocer de sus causas y las formas de prevención.

Los suicidios y los intentos de suicidios marcan una de las graves problemáticas de estos tiempos, un tema que para abordarlo se necesita de mucho cuidado y atención, es por esto que en esta oportunidad convocamos al diálogo a la Licenciada Vanesa Carpaneto Sueldo, Magíster en Psicología de la Urgencia y la Emergencia, con diplomatura en Psicología del duelo, con una dilatada trayectoria en el abordaje de casos en las cuales las personas deciden tomar una decisión que puede ser irreversible.

“El tema de los suicidios es algo que se viene amplificando a nivel mundial, y hablando específicamente de Argentina lamentablemente la tasa está creciendo y sobre todo en personas muy jóvenes, de hecho, según la organización mundial de la salud, la mayor parte de los casos se da entre los 19 y los 25 años“, indicó la profesional.

Vanesa Carpaneto Sueldo comentó que “en Bahía Blanca, que es mi ciudad, se está trabajando mucho en este tema desde hace bastante tiempo, pero la realidad supera el abordaje en este momento, porque hay que tener en cuenta que el suicidio es multicausal, o sea no hay una sola variable por la cual una persona vaya a concretarlo“.

Una problemática multicausal

“En esta multicausalidad, los temas principales transitan por lo social y lo familiar, y en este sentido es que vemos a los jóvenes con mucho desánimo, con poca proyección de futuro, y estas son algunas variables que intervienen, más allá que hay otras más”, sostuvo.

“Dentro de lo social también se incluye lo económico, que influye directamente en la calidad de vida, porque si la persona no tiene acceso a la salud, a la alimentación, a los recursos básicos en general, es una variable que puede afectar de manera importante“, explicó.

“Si bien es una variable fuerte no quiero hacer hincapié en esto, porque la realidad es que intervienen un montón de cuestiones, como los recursos emocionales de la persona, con el entorno social que tiene, se está contenido o no, es un tema muy sensible y siempre trato de ser muy cuidadosa para no herir más cuando hay familias que están atravesando estos procesos que son muy duros y delicados”, señaló.

La Licenciada apuntó que “hay que tener muy en cuenta que la persona que intenta suicidarse no quiere morir, lo que quiere es dejar de padecer la situación que está atravesando, que es sumamente dolorosa y desgarradora. La persona está sufriendo mucho, entonces hay que tener en cuenta eso, y también hay que saber que las personas que sobreviven a un intento de suicidio dicen no querer morir y mostrarse arrepentidos“.

“Esto no implica que no lo vuelvan a intentar si no se resuelve el conflicto que hay de base, por eso hay que saber que el abordaje en cada caso es multidisciplinario, donde intervienen psicólogos, psiquiatras, se tiene que hacer la mayoría de las veces un tratamiento medicamentoso, acompañante terapéutico, y sobre todo tiene que estar la familia acompañando en cada proceso“, subrayó.

En este orden consideró que “cuando una persona entra en crisis, esas crisis no pasan de un día para el otro, pasa en momentos pico, pero después estos pensamientos siguen rondando, mientras tanto la persona tiene que estar acompañada y muchas veces también se piensa en un espacio o en un dispositivo de internación“.

“Es una temática muy compleja y tiene muchos prejuicios alrededor, por eso en lo relacionado al duelo por suicido es muy complejo para las familias atravesarlo y seguir adelante. Hay muchos mitos alrededor del tema, como por ejemplo que la persona que lo dice no lo va a hacer“, manifestó, agregando que “hay cosas que son mucho más profundas en este proceso, donde si se puede intervenir, si se puede salir adelante, pero tiene que haber necesariamente un abordaje en todas las aristas“.

El rol del entorno

“El entorno es el que tiene que cumplir la función de acercamiento -sostuvo-, y esto se hace preguntando, buscando la manera en que la persona pueda hablar de lo que le está pasando, lo cual puede generar cierto alivio“, sostuvo.

Dijo además que “hay muchos trabajadores interventores o trabajadores en la temática del suicidio, que no son psicólogos ni psiquiatras, pero si alguien puede intervenir, siempre que esté formado y cuente con los recursos, o sea que si en el caso que alguien no lo pueda hacer porque lo moviliza o porque no se anima, le tiene que dar lugar a otra persona que si lo pueda hacer“.

“Una cuestión en la que siempre hago foco es en la palabra, en que hay que hablar con nuestros jóvenes, y con esto también me refiero a que hay que apagar las pantallas, dedicar un tiempo a la charla, a preguntar lo que hizo en el día, como se siente, ese acercamiento lo tenemos que retomar, porque es claro que se ha difuminado en cierta manera por el uso de la tecnología“, puntualizó la profesional.

“Lo que tiene el suicidio es que es algo que no pasa de un día para el otro, es muy difícil que sea algo impulsivo, más allá que puede haber algunas situaciones en las cuales se de esta manera. En líneas generales es un proceso que lleva meses, es por eso que se puede intervenir en cualquier momento de ese proceso“, expresó.

La Lic. Vanesa Carpaneto Sueldo señaló que “al momento de una primera intervención de alguien cercano a la persona, hay que tomar como referencia dos situaciones, una de ellas es el caso que la persona esté con ideación suicida, que no haya llegado al acto, y la otra es que haya llegado al acto y se haya lesionado“.

“Si hay lesión si o si tienen que ir al hospital para que un médico evalúe esa lesión y después se hará el tratamiento a nivel psicológico y psiquiátrico, y si todavía no hay lesión, una familiar o alguien cercano que sepa cuestiones básicas puede hacer una primera intervención, pero a la vez acompañar a esa persona a un profesional“, explicó.

En este sentido indicó que “no se puede manejar solamente a nivel familiar, esto debe quedar claro, así en la familia haya profesionales, porque cuando somos familia perdemos el título, es así que si uno es familiar puede acompañar, pero siempre acompañando en el proceso con los tratamientos que requiera“.

Consumo problemático

La Licenciada Carpaneto Sueldo habló de la relación del consumo problemático con los suicidios o intentos de suicidios: “El consumo problemático puede ser un factor, pero no siempre, por ejemplo, la OMS, cuando habla de factores de riesgo, sobre todo en las adolescencias, habla de consumo de los padres, de violencia, duelos no resueltos, o sea que todos esos pueden ser factores, pero no siempre sucede de esa manera, sí es un factor de riesgo, pero no necesariamente es el único, porque todos somos distintos“.

Por otro lado indicó que “las mujeres suelen intentarlo más veces y los hombres menos, pero mueren más hombres que mujeres, y esto es en relación al método, porque los hombres en general utilizan métodos más contundentes, y hago una salvedad en este orden porque no se puede hablar más de métodos porque hay lineamientos internacionales de como se debe comunicar una noticia en relación a esto“.

Los medios y sus informaciones

“No se deben dar métodos cuando sucede un suicidio, porque muchas veces se piensa en el efecto, pero no se piensa de esa manera como si fuese una gripe, sino que está cerca de la fase del suicidio y escucha un método, puede que lo tome como referencia”, explicó.

En este plano agregó que “siempre que fallece una persona en determinada ciudad los medios de comunicación deben informar, pero obviando métodos y datos personas del fallecido. Primero se debe comunicar la situación y después brindar medios de contacto para que alguien se pueda comunicar si está en crisis, como para tener acceso a lugares donde se pueda contener“.

En el final de la charla, la Licenciada Carpaneto Sueldo recalcó la importancia del acompañamiento de las familias y el aporte del campo de la educación: “Dentro del campo de acompañamiento o acercamiento por un lado está la dinámica que debe implementar la familia, y también hay que apuntar a la mirada de los docentes, que sabemos que tienen miles de responsabilidades, pero si pueden visualizar o algún alumno se acerca a comentarles algo, hay un documento en la OMS que marca que lineamientos tienen que prestar atención como factores de riesgo o factores protectores para acompañar a esos alumnos en el caso que noten que no se encuentren bien anímicamente“.

“Entre todos podemos poner nuestro granito de arena, se puede prevenir, es una realidad muy dolorosa, pero se pueden hacer intervenciones, y no hablamos de lugares absolutistas, refiriéndonos a que la persona siempre se salva, pero si hay que saber que hay un gran porcentaje de sobrevida y que además tenga una buena calidad de vida, porque no se trata de vivir por vivir“, concluyó.

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