Si bien la exposición al sol aumenta durante el verano, los cuidados deben permanecer todo el año.
El verano, para muchas personas, es sinónimo de períodos de descanso y exposición al sol más intensa que el resto del año. En el marco del Día Mundial del Cáncer, desde el Ministerio de Salud de la provincia de Buenos Aires, publicaron una serie de consejos y cuidados para prevenir esta afección en la piel, el órgano más grande del cuerpo humano.
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Asimismo, desde la cartera sanitaria que dirige Nicolás Kreplak, apuntaron que si bien la exposición al sol aumenta durante el verano, los cuidados deben permanecer todo el año.
Es muy importante prestar atención a los cambios que puedan aparecer en los lunares del cuerpo y examinarlos con la regla del #ABCDE, que incluye la observación de Asimetría, Bordes, Color, Diámetro y Evolución.
Recomendaciones para prevenir el cáncer de piel:
Evitar exponerse al sol entre las 10 y las 16.
Usar protector solar factor 50 y renovarlo cada dos horas y al salir del agua.
Usa gorro, ropa clara que cubra brazos y lentes de sol.
En el marco del Día Mundial del Cáncer, te recordamos la importancia de los cuidados para prevenir el cáncer de piel.
La exposición a las radiaciones ultravioletas provenientes del sol es la causa más frecuente del cáncer de piel. Una lesión en la piel, una llaga que no cicatriza o un cambio en un lunar puede ser un signo de cáncer de piel.
Según describe el Ministerio de Salud dela Nación, existen tres tipos principales de cáncer de piel:
Carcinoma basocelular:
Es el tipo de cáncer más frecuente y está asociado a pieles muy dañadas por el sol, a pieles muy blancas que no se broncean pero sí se enrojecen/queman y descaman. Muchos pacientes tienen además cabellos rubios y ojos de tonalidades claras. Más del 70 % de estos tumores se presentan en la cara, orejas y cuello, aunque también pueden ubicarse en el tronco y los miembros.
Carcinoma espinocelular:
Aparece más frecuentemente en pieles blancas que no se broncean pero siempre se enrojecen, con pecas y daño solar. Se asienta en la cara, el borde de las orejas, el cuero cabelludo y los labios, particularmente el labio inferior, más expuesto al sol. Puede crecer en la boca y la región genital y perianal, donde adquiere mayor agresividad. A diferencia del carcinoma basocelular, este tumor puede dar metástasis en los ganglios de la región afectada y en otros órganos. Toda persona que ha tenido epiteliomas basocelulares y/o espinocelulares debe ser controlada de por vida. Tiene mayores posibilidades de desarrollar otros tumores.
Melanomas:
Se manifiesta por la aparición de una pequeña área pigmentada sobre la piel sana o por la modificación del tamaño o del color de un lunar. Los melanomas se originan a partir de melanocitos, células que producen el pigmento (melanina) de la piel normal, en zonas adyacentes a un lunar o directamente sobre un lunar preexistente. Esta variedad es menos frecuente que las demás, pero puede ser más grave. Siempre y cuando sea diagnosticado de forma temprana, se lo puede curar. No obstante, si no se atiende, el melanoma tiene una probabilidad mucho mayor de propagarse a otras partes del cuerpo.
Tienen mayor riesgo de padecer un melanoma aquellas personas con pieles muy blancas que siempre se enrojecen y nunca se broncean; las personas que tienen gran número de lunares, quienes presentan lunares atípicos y parientes directos de familiares que han padecido melanoma.
El factor prevenible más importante es la exposición solar repetida. Las personas que más se exponen a los rayos ultravioletas (rayos UV) tienen más probabilidades de padecer cáncer de piel.




