POLÍTICA 

“Soy argentino, no sé cómo funciona la cabeza de un austríaco” 

El funcionario de Axel Kicillof cuestionó la negativa inicial de la Casa Rosada a organizar una despedida pública para el Indio Solari. 

Luego de la multitudinaria despedida de Carlos “Indio” Solari en Villa Dominico, el ministro de Gobierno de la provincia de Buenos Aires, Carlos Bianco, cargó contra la administración de Javier Milei por las dudas y resistencias que existieron en torno a la organización del velatorio. El funcionario defendió el operativo desplegado por la gestión de Axel Kicillof y dejó una frase que rápidamente generó repercusiones: “Soy argentino, no sé cómo funciona la cabeza de un austríaco”. 

Bianco puso en duda los argumentos que se utilizaron desde el Gobierno nacional para descartar inicialmente la posibilidad de realizar una despedida pública del Indio Solari en el Congreso de la Nación. “Probablemente no fue una cuestión de seguridad, sino una decisión política. Ha quedado claro que si uno organizaba bien las cosas se podían hacer realmente”, sostuvo el funcionario bonaerense durante una entrevista en Gelatina. 

Cuestionamientos a la Casa Rosada 

El ministro bonaerense también se mostró sorprendido por las dificultades que planteó el oficialismo nacional para llevar adelante el operativo y dejó entrever que detrás de esas explicaciones existieron otras motivaciones. “No sé cuál es el miedo que tenían. Quizá también impericia. No lo sé porque yo no formo parte de ese espacio, por suerte”, afirmó. 

Las declaraciones de Bianco se produjeron este lunes, luego de que más de un millón de personas participaran de la despedida pública del histórico líder de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota en el Polideportivo Gatica de Villa Dominico, en un operativo coordinado por la administración de Axel Kicillof en conjunto con el Municipio de Avellaneda. 

“No sé cómo funciona la cabeza de un austríaco” 

Uno de los momentos más llamativos de la entrevista llegó cuando Bianco fue consultado sobre la postura del Gobierno nacional respecto al velatorio. Allí lanzó una frase que fue interpretada como una referencia directa al presidente Javier Milei y a su identificación con la escuela económica austríaca. “No sé cómo funciona la cabeza de un austríaco. Yo soy argentino”, disparó el ministro, marcando diferencias con la visión política y de gestión que atribuye a la Casa Rosada.

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