Una de las intérpretes de la obra “Mi hijo solo camina un poco más lento“ pasó por los estudios de Radio Rojas para contar sobre las sensaciones en la previa al estreno, que será esta noche a las 21:00 horas en la sala “Alfredo Araldi“ del Teatro TAFS. “Estoy enamorada de mi personaje“, confesó.
La sala “Alfredo Araldi“ del Teatro TAFS corre el telón una vez más este año, en esta ocasión para abrirle los brazos a la obra “Mi hijo solo camina un poco más lento“, producida por El Zaguán producciones y dirigida por Ezequiel Restaine, con la asistencia en la dirección de Rubén Cholo Medina.
“Mi hijo solo camina un poco más lento“ es una puesta cuya dramaturgia le pertenece al autor croata Ivor Martinic, con la interpretación de un numero grupo de actores y actrices de trayectoria.
Esta noche a las 21:00 horas es el estreno en la sala de la Avenida 25 de Mayo y antes de esta primera vez en el escenario Nadia Sosa, una de las actrices, pasó para contarnos de sus sensaciones por los estudios de Radio Rojas.
La actriz, que estuvo acompañada por el director Ezequiel Restaine, destacó que “la obra es hermosa, para que el público pueda ir a disfrutar, reír, y llenarse de teatro desde el comienzo, que es con un audio, hasta el final, estamos muy contentos de poder presentar este proyecto“.
“La propuesta me llegó un día que estaba en casa estudiando el profesorado, era Ezequiel que me dijo que quería hablar conmigo y apenas leí las primeras partes del texto me causó mucha emoción, y ya después cuando fui repasando el personaje acepté la propuesta, sin saber en ese momento las horas que me demandaría y cuan exigente sería el director“, recordó la intérprete.
Contó además que “soy Sarita en la obra, un personaje hermoso, lo amor, lo voy a defender con pasión, en el estreno, en el resto de las funciones, las giras y en todos los escenarios a los cuales podamos llegar“.
Respecto a su pasado en el mundo de las tablas manifestó: “Hice teatro en Buenos Aires, donde viví diez años, donde transité la carrera con Lito Cruz y dos años más en el IUNA, trabajé en una obra que se llamó “Belleza“, que me encantó, con el propio Lito, y también con Germán Marti, en varios infantiles, y en teatro de revistas“.
“Cuando me volví a Rojas me dediqué a mi profesión de psicóloga social y había frenado el tema del teatro, hasta que Victoria Boveri comenzó con los cursos de formación, que se extendieron durante seis años, hasta continuar con lo que fue la apertura del CEPEAC, que decidí iniciar con la carrera del profesorado de teatro, y allí he tenido la posibilidad de participar con varios monólogos que tengo preparados, sobre diferentes temas“, continuó.
Volviendo a lo que es “Mi hijo solo camina un poco más lento“ y su abordaje, expresó que “en lo particular me sensibiliza mucho la discapacidad, pero eso no quiere decir que lo tomemos por el lado llamar a una persona como pobrecito, sino que siento desde otro lado, del lado de la igualdad, así que me pareció fantástico, sobre todo para entender que ellos tienen sus broncas, tienen su sexualidad, se emocionan, y justamente esta obra permite ver una realidad, en este caso en lo que es la vida de una familia“.
“Durante los ensayos hubo momentos en los cuales estuvimos todos juntos y otros en los cuales lo hicimos por escenas, en tanto en las últimas semanas llegamos a la parte más linda cuando comenzamos a trabajar en el teatro“, relató sobre los preparativos.
“Al principio lo que nos pidió Ezequiel es que cada uno trabaje el personaje como lo sienta, mientras que con el correr del tiempo se fueron puliendo cuestiones con los directores, trabajando mucho en los detalles, que claramente forman parte de esa estructura que genera confianza en el actor“, señaló.
Nadia sostuvo que la obra “nos invita a entrar en lo que es una familia, a conocer lo que sucede en la casa, a cada persona que la habita, y lo más importante, invita al público a sentirse identificado con cada personaje, es una obra muy real, que nos lleva por el lado de la emoción, pero a la vez se van a ir felices, porque el humor está prácticamente todo el tiempo transitando por el escenario“.
Estoy muy ansiosa porque llegue el momento, aunque antes tengo que rendir un parcial, así que tengo un espacio en el cual me tengo que olvidar un poco, y después lo que busco, en las horas previas, aislarme un poco del grupo, sentarme en la escalera con la letra, más allá que no la puedo leer porque no hay luz, pero es como un amuleto que me da seguridad, después todo fluye y siento una felicidad plena arriba del escenario“, completó la actriz.




