Mauricio Macri retomó su actividad pública tras su anuncio de separación con Juliana Awada y ordenó el tablero del PRO al colocar a un hombre de su máxima confianza como secretario general del partido.
El expresidente dio clases en la Universidad de Bologna, una de las más antiguas de toda Europa.
“Nuevamente en Bolonia, donde nació la primera universidad moderna del mundo en 1088, disfrutando de dar clases de liderazgo en la Bologna Business School”, publicó en su cuenta de Instagram.
Macri ordenó cambios en el PRO
En el primer reordenamiento interno del año, Mauricio Macri ubicó al diputado Fernando De Andreis como secretario general del PRO.
El dirigente y exsecretario general de la Presidencia durante el mandato de Mauricio Macri reemplazó a Facundo Pérez Carlett, quien se abocará a su función como legislador en Santiago del Estero.
De Andreis asumió meses atrás como diputado nacional por La Libertad Avanza pero mantiene el discurso de recuperar la identidad republicana del PRO fundado hace dos décadas por Mauricio Macri.
La postura frentista pero sin fusión perdió peso frente al impulso de fusión impuesto por dirigentes como Diego Santilli o Cristian Ritondo, pero el expresidente Macri no se resigna a dejar morir su legado.
“Es una época fascinante y, como tal, es una época peligrosa. Casi cualquier organización, institución, negocio, especialidad académica o profesión se encuentra ante una amenaza existencial; es decir, casi todo lo que conocemos puede dejar de existir o reducir su influencia. Los partidos políticos están en esa categoría. Pero estoy convencido de que el PRO tiene las condiciones para superar esas amenazas” comentó Fernando De Andreis luego de asumir su cargo.
Mauricio Macri atraviesa uno de sus peores momentos en la relación con el presidente Javier Milei, pese a los esfuerzos por recomponer vínculos tras el triunfo de octubre. Al desplante libertario a los pedidos amarillos en la Auditoría General de la Nación se sumó el desplazamiento de Alfonso Peña de la conducción de la Entidad Yacyretá, un hombre de su círculo intimo que controlaba un lugar estratégico en los intereses del expresidente.




