Adrián Belinche
En los trenes bonaerenses se repiten todos los días escenas que ya forman parte de la rutina de los pasajeros. Hay vendedores, músicos, personas que cuentan sus problemas económicos y otras que directamente piden una moneda para comer. Algunos pasan rápidamente entre los asientos; otros desarrollan verdaderos discursos para convencer a quienes viajan.
Un video que circula en redes sociales muestra uno de esos pedidos. El hombre se presenta como Daniel, dice tener 42 años y asegura ser maestro pastelero. Después cuenta una historia personal vinculada con una supuesta enfermedad respiratoria y les pide dinero a los pasajeros.
Las publicaciones que compartieron las imágenes aseguran que ocurrió en el Tren Sarmiento, aunque ese dato no pudo ser comprobado de manera independiente.
Un discurso con todos los ingredientes
El hombre empieza con un saludo religioso y rápidamente pasa a explicar su situación. Habla de su trabajo, de sus problemas personales y de una enfermedad que, según afirma, le impide respirar normalmente.
“Hola, ¿qué tal? ¿Cómo le va? Primeramente, antes que nada, que Dios te bendiga, mucho gusto. Mi nombre es Daniel, tengo 42 años, soy maestro pastelero”, dice.
Después cuenta que atraviesa un momento complicado y explica que necesita un aparato para poder respirar.
“Lamentablemente, por desgracia de la vida, por ser una persona desobediente, estoy pasando por un momento muy feo. La necesidad, usted la conoce”, relata.
El hombre asegura además que tiene documentación que acredita su situación. Menciona sus medicamentos, un supuesto diagnóstico médico, el DNI y un certificado de discapacidad (CUD), y ofrece mostrarlos a quien quiera comprobar lo que está contando. Sabe que nadie se animaría a pedirlo y de ser así tiene algún comprobante trucho.
“Tengo mis medicaciones, tengo mis papeles de discapacidad, diagnóstico médico, DNI físico y carné de discapacidad. La persona que desee tenerlo en sus manos, por favor, no duden en pedírmelo. Yo no me voy a enojar”, afirma.
Cuando aparecen los hijos y la comida
Después de contar su historia, llega el pedido concreto. El hombre solicita una colaboración económica y explica que la utilizaría para comprar comida para sus hijos.
“Me encantaría poder preguntarte si no me ayudarías. Por favor, con una pequeña moneda como para poder darle un plato de comida a mis hijos”, expresa.
Y agrega una alternativa para quienes no tengan dinero. En lugar de pedirles que simplemente sigan su camino, les propone que lo miren a los ojos.
“Si no tenés, regalame una mirada de tus ojos a los míos, que tu mirada me da fuerza de saber que yo no hablo como una persona loca, incoherente”, dice.
La frase termina con una referencia al esfuerzo de quienes trabajan
“Hablo con usted, con gente, que el pan se lo gana con el sudor de su frente”.
“Y el respirador”
El final de la escena es el que más comentarios generó entre quienes compartieron el video. El hombre vuelve a mencionar el supuesto respirador y parece remarcar la importancia del dispositivo.
“Y el respirador. Y el respirador”, repite quien lo está grabando.
En ese instante llega entonces la respuesta que indigna:
“Última generación. Hijo de p***. Qué salvador”. Y muestra algo que parece un parlante o un accesorio de computadora dentro del bolso que en el tren nunca abre, con una especie de zonda nasal falsa.




