TRAS LA INAUGURACIÓN DEL PRIMER PUNTO VERDE

“Fue el primero de muchos pasos que daremos en el futuro”

 La operatoria, gestada en la Mesa Ambiental local, propone la instalación de “puntos verdes”, para que los vecinos puedan desechar sus residuos reciclables – El primer Punto Verde del distrito está emplazado desde este domingo en el Paseo de la Salud

 

Como adelantáramos, este domingo 24 de setiembre fue puesto en marcha el programa ambientalista “Va de vuelta”, un plan de separación de residuos domiciliarios que se viene desarrollando desde la secretaría de Producción y Ambiente del municipio, en el marco de la Mesa Ambiental de Rojas.

Así, este domingo fue habilitado en el Paseo de la Salud el primer “Punto Verde” de la ciudad, que ya recibe vidrios y metales, plásticos, papel y cartón. Los “puntos verdes” son puestos a los cuales los vecinos pueden llevar sus residuos reciclables, de modo de colaborar con el cuidado del ambiente y mejorar las condiciones de trabajo de los recicladores urbanos.

Para tales fines fue planeada una interesante actividad, acompañada por numerosos vecinos, y el propio intendente de Rojas, Román Bouvier. Además, tuvo lugar la primera Feria Verde, y hubo un show infantil con “Un planeta en apuros”, obra teatral de contenido ecológico, en tanto que se realizó la entrega de ecotachos (uno por familia; se trata de un producto elaborado con materiales reciclados por una firma del distrito), y semillas para huerta.

En este contexto, la responsable del Centro de Acopio Transitorio de Rojas, Marita Moisés, de Fundación CampoLimpio, fue entrevista para Radio Rojas y El Nuevo Diario Rojense, marco en el cual observó que “dar a dar este paso es muy importante para Rojas; no deja de ser un gran avance a nivel comunidad, a nivel de conciencia ciudadana, que todos nos juntemos para cuidar nuestra ciudad, una ciudad en la que los rojenses se merecen tener limpieza y orden y sus recursos bien manejados”.

Además, refirió que “en poco tiempo más haremos el saneamiento del basural, de modo de darle además un trabajo digno a todas las cooperativas que quieran sumarse. Este es el primero de muchos pasos que daremos en el futuro”.

“Este es el primer Punto Verde. En las próximas semanas se irán agregando, distribuídos en puntos estratégicos de la ciudad, otros Puntos Verdes, hasta sumar siete. Y esto permitirá que el vecino cuente con un Punto Verde cada vez más cercanos. Y además se replicarán de otras formas, por ejemplo, a nivel institucional, o en las escuelas, o en las propias áreas del Estado. Ya hay una norma para la separación en origen, y esto es muy importante, porque de abajo hacia arriba y de arriba hacia abajo, todos entendemos que es necesaria la segregación en origen: ya no le podemos tirar el fardo a nadie más”, apuntó, en la misma línea.

También indicó que “para que la gente se de una idea, entre el 50 al 60 por ciento de los residuos que generamos en nuestras casas, es orgánico, o sea que es putrefacible y lo podemos compostear, además lo vamos a hacer; el 36 por ciento lo conforman reciclables, y sólo una ínfima porción que resta es lo que se debe enterrar”, lo cual, explicó, apuntará directamente a la descomprensión del bastural a cielo abierto.

 

PRÁCTICA CLAVE

Se entiende por reciclar la acción de convertir materiales de desecho en materia prima o en otros productos, de modo de extender su vida útil y combatir la acumulación de desechos en el mundo. El reciclaje reinserta el material de descarte de numerosas actividades industriales, empresariales o del consumo cotidiano, en la cadena productiva, permitiendo que sea reutilizado y disminuyendo la necesidad de adquirir o elaborar materiales nuevos.

No todos los materiales existentes son reciclables, pero un buen número de ellos sí, como el cartón, el vidrio, el aluminio, el papel y ciertos tipos de plásticos, que pueden ser sometidos a diversos procesos de reaprovechamiento y recomenzar su ciclo de utilidad. En otros casos, en cambio, no puede dárseles el mismo uso, pero sí puede dárseles uno distinto en procesos de de construcción, de decoración, de obtención de energía, etc.

Así ocurre con los desechos orgánicos (restos de comida, basura líquida, etc.), que no son reciclables, pero por suerte existen procesos de biodegradación que llevan a cabo una actividad natural equivalente, pudiendo ser utilizados para composting o fabricación de abono.

Reciclar es una forma de combatir la contaminación de los suelos y mares, ya que la presencia prolongada de basura en ellos acarrea cambios impredecibles en sus procesos bióticos y ecológicos. De cara a la construcción de un modelo de vida industrial sostenible en el tiempo, es decir, que no conduzca de cabeza a la enfermedad, la extinción y el cambio climático, el reciclaje se impone como una necesidad humana.

Por otro lado, reciclar ciertos elementos puede constituir una actividad medianamente lucrativa, una vez que se logre implantar como parte de la cultura cotidiana. Los elementos reciclados son comprados por las empresas que los aprovechan para disminuir su adquisición de materia prima, de modo que se trata de un panorama ganar-ganar.

Existen diversas formas de reciclaje, dependiendo de la naturaleza del material en cuestión, tales como:

-Reciclaje del papel. Grandes cantidades de papel usado pueden ponerse en remojo para fabricar pulpa de celulosa y fabricar papel de inferior calidad, que pueda volver a utilizarse.

-Reciclaje de metales. Productos metálicos cotidianos elaborados a partir de aluminio, cobre y otros metales blandos, pueden fundirse y volver a aprovecharse para elaborar nuevos productos, disminuyendo la necesidad de comprar materia prima.

-Reciclaje de envases plásticos. Los tetra-bricks y otros envases plásticos enteros pueden volver a ser empleados, una vez que hayan sido higienizados correctamente y dispuestos para volver a contener alimentos o jugos.

-Reciclaje de aceites. El aceite de cocinar es un potente contaminante del agua, que puede recogerse y emplearse mediante procesos de filtrado y purificación, como lubricante de maquinaria.

-Composting. Los desechos orgánicos como los sobrantes de comida en descomposición, pueden convertirse en abono para la siembra o incluso en insumos para la obtención de biocombustibles.

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