26 octubre, 2026
La Cámara de Diputados bonaerense aprobó en comisiones el proyecto de ley de la legisladora de Fuerza Patria, Lucía Iañez, destinada crear la figura de cuidado permanente para los niños, niñas y adolescentes que se encuentren institucionalizados sin tutelaje parental, como mecanismo alternativo a la adopción.
La comisión de Legislación General de la Cámara baja, presidida por el diputado del Frente Renovador, Rubén Eslaiman, aprobó por unanimidad el proyecto. De esta manera, a la iniciativa le resta sólo el visto bueno de Asuntos Constitucionales para que quede en condiciones de ser debatida en el recinto.
Según precisó Iañez durante su intervención en la comisión, no todos los menores de edad sin cuidados parentales pueden o desean ser adoptados. Incluso, algunos se encuentran en condiciones donde la adopción no es viable. Es en estas situaciones donde se propone la figura intermedia, para que las niñeces encuentren un hogar donde desarrollarse plenamente.
“Se trabajó en conjunto con la Subsecretaría provincial de Niñez y Adolescencia. Es una categoría pensada para menores que no logran ser adoptados. La figura de cuidado permanente busca crear un ambiente que se asemeje al de una familia, que le permita una estructura de acompañamiento y de protección, sin que sea una figura de adopción”, enfatizó Iañez.
El cuidado permanente para niñas, niños y adolescentes está destinado a menores de más de 10 años que no presten consentimiento para la adopción; a aquellos que sí quieren, pero no consiguen familia; los que no se encuentran en condiciones de salud para prestar su consentimiento para la adopción y las progenitoras adolescentes que no haya encontrado familia para ser incluida con sus hijos.
Diputados: el proyecto para instituir la figura de cuidado permanente fue impulsado por la diputada Lucía Iañez.
Asimismo, el proyecto que avanzó en comisiones crea, en el ámbito de la Suprema Corte de Justicia bonaerense, un “Registro de Personas Cuidadoras Permanentes“, los cuales deberán tener domicilio en la provincia de Buenos Aires, un mínimo de 25 años de edad y, al menos, 16 años de diferencia con la/el niño/a a cuidar y haber participado de una capacitación que establece la iniciativa.
De esta manera, el cuidador permanente tendrá entre sus deberes encargarse de la educación del menor; como así también considerar las necesidades específicas del menor según sus aptitudes y desarrollo madurativo; representarlo y administrar su patrimonio.
En 2014, un relevamiento de UNICEF y el Ministerio de Desarrollo Social informó que de un total de 9.219 niños sin cuidados parentales, el 81% vivía en instituciones y solo el 19% en entornos familiares. En 2020, alrededor 6.400 menores estaban bajo cuidado con familia extensa u otros referentes adultos, mientras que 9.031 permanecían en instituciones.
“Esta figura no solo viene a saldar una problemática recurrente, sino que representa un compromiso del Estado hacia las infancias, asegurando que todas las niñas, niños y adolescentes, sin importar su situación familiar, tenga acceso a un cuidado que respete sus derechos y les permita desarrollarse en un entorno saludable y seguro”, concluyó Iañez.




