Cada vez más intransitable el acceso al estadio de Boca Juniors

La extensión de la calle General Alvear, en lo que va desde la Avenida Larrea hasta el ingreso al estadio “Roberto Coqui Onzari“, con bocacalles que están descubiertas, una inclinación que va cobrando un mayor ángulo y basura arrojada en distintos lugares.

El tránsito por la extensión de la calle General Alvear, en lo que es el tramo que une la Avenida Larrea con el ingreso al estadio del Club Boca Juniors, abarcando uno de los costados del barrio Ramos y una parte de barrio Mataderos, se hace cada vez más imposible, con boca de tormenta descubiertas, una inclinación totalmente pronunciada hacia uno de los laterales, pozos y también basura arrojada a la vera del camino.

La preocupación por el estado de este tramo de la calle General Alvear no es justamente algo que se desprende de reclamos recientes, sino que es una problemática casi histórica en la ciudad, con intervenciones que no han tenido el efecto deseado y con un paso que es imposible, sobre todo en los días de lluvia.

A lo largo del recorrido hasta llegar al estadio del club Boca Juniors, que hasta se hace complejo en vehículos de buena tracción, se pueden observar bocas de tormenta al descubierto, una inclinación hacia uno de los laterales que cada vez tiene un mayor ángulo y sobre eso se suma la basura que está tirada en el mismo camino.

El permanente recorrido de los camiones hacia el frigorífico seguramente tendrá una relación directa con el mal estado en que se encuentra la calle, pero también habla de los años y años de abandono, y de arreglos que claramente no han sido los correctos.

Los días de lluvia directamente es imposible circular hacia el club Boca Juniors, de hecho en reiteradas ocasiones han sido suspendidas actividades deportivas en el lugar no por el mal estado de las instalaciones, sino porque no se puede avanzar hacia la cancha.

Es indudable que la situación representa un peligro permanente para las personas, muchos de ellos niños y jóvenes, que durante la semana concurren al estadio para realizar los entrenamientos, cuestión que empeora por la noche, ya que en gran parte del trazado no hay iluminación.

Después de varios meses de haber de haber estado cortado, allá por mediados de año se habilitó el paso por otro de los accesos, más precisamente donde se encuentra ubicado el complejo La Escondida, aunque también ese tramo está lleno de pozos, quizás atractivos para una competencia de mountain bike, pero no para quienes deben transitar normalmente por la zona, sea en bici, en moto o también en autos.

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