La Cancillería de Brasil convocó una reunión entre su canciller y el embajador en Argentina para dar una respuesta diplomática a las polémicas declaraciones de Javier Milei.
La Cancillería de Brasil convocó una reunión entre su canciller y el embajador en Argentina para dar una respuesta diplomática a las polémicas declaraciones de Javier Milei.
La cancillería de Brasil analizará este lunes el futuro de la relación diplomática con la Argentina durante una reunión entre el canciller Mauro Vieira y el embajador brasileño en Buenos Aires, Julio Bitelli, convocada tras la escalada de tensión generada por las declaraciones del presidente Javier Milei contra su par Luiz Inácio Lula da Silva, en un conflicto que comenzó durante la visita del mandatario argentino a San Pablo y que todavía mantiene un desenlace incierto.
Es que, el viaje de Milei a Brasil tuvo desde un comienzo un fuerte contenido político. El sábado participó en San Pablo de un acto junto a Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro y uno de los principales referentes de la oposición brasileña, donde expresó su respaldo a su candidatura presidencial y sostuvo que es el único dirigente capaz de frenar el “riesgo Lula“.
Durante ese discurso, el Presidente argentino lanzó duras críticas contra Lula da Silva, a quien calificó como “ladrón”, “basura socialista” y “presidiario”, en alusión a la condena que cumplió años atrás por corrupción. Además, Milei apuntó contra el juez del Supremo Tribunal Federal, Alexandre de Moraes, a quien definió como “basura calva”, luego de que el magistrado prohibiera nuevas visitas a Jair Bolsonaro, quien cumple prisión domiciliaria por la causa vinculada al intento de golpe de Estado.
Lejos de moderar su postura, Milei ratificó posteriormente sus declaraciones en una entrevista radial y aseguró que Brasil financió parte de la “campaña antiargentina” desarrollada antes y después de la final del Mundial de fútbol. “El 25% de los recursos salió de ellos. Después vienen a hablar de interferencia. Además, jugaron un rol muy activo en la campaña del 2023. ¿O se olvidan que los asesores de Sergio Massa en 2023 eran un grupo de brasileños?”, disparó el presidente en la comunicación con la prensa argentina.
La respuesta del Gobierno brasileño no tardó en llegar. Vieira convocó de urgencia al embajador Julio Bitelli, quien viajó el domingo por la noche a Brasilia para mantener una reunión en el Palacio Itamaraty, sede del Ministerio de Relaciones Exteriores, donde analizará junto al canciller los hechos ocurridos y los pasos diplomáticos que adoptará Brasil. Por el momento, Bitelli no tiene fecha de regreso a Buenos Aires y, mientras permanezca fuera del país, la embajada quedará a cargo del ministro consejero Eduardo Uziel como encargado de Negocios.
Milei viajó a Brasil para respaldar la campaña electoral de Flávio Bolsonaro, el hijo del exmandatario Jair Bolsonaro.
“Vino en un viaje privado a Brasil para participar de un evento partidista y el contenido de sus declaraciones fue agresivo y caracteriza una intromisión en temas internos y una ofensa no solamente al presidente Lula da Silva y al Poder Judicial, sino que también a las instituciones democráticas y al pueblo brasileño”, dijo Vieira esta mañana en declaraciones a la prensa argentina.
En tanto, el jefe de Itamaraty aseguró que las declaraciones de Milei se enmarcan en “una provocación sin precedentes en la historia de más de 200 años de relaciones bilaterales entre Brasil y Argentina, algo totalmente fuera de lugar”, y completó: “Pero no nos intimidan los voceros de la extrema derecha, ni los nacionales ni los de afuera. Como dijo Lula da Silva, con mentiras nadie va a ganar a Brasil”.
En este sentido, la Cancillería brasileña también convocó al embajador argentino en Brasil, Daniel Raimondi, aunque hasta el momento no estaba confirmado que ese encuentro fuera a concretarse. En un comunicado oficial, el Ministerio de Relaciones Exteriores sostuvo que “no hay precedentes de un presidente extranjero que, en territorio nacional, haya acumulado agresiones y ofensas contra el jefe de Estado, las instituciones democráticas, incluido el Poder Judicial, y el Pueblo”, además de lamentar que el episodio involucre a un país con el que Brasil mantiene “203 años de amistad y cooperación” y que constituye su principal socio comercial.
No obstante, el actual enfrentamiento entre Milei y Lula da Silva no es el primer cruce entre ambos mandatarios. Es que, poco después de asumir la Presidencia, el mandatario argentino ya había rechazado un pedido de disculpas formulado por Lula por las críticas que había realizado durante la campaña electoral de 2023. En aquella oportunidad, Milei respondió: “Las cosas que yo dije encima son ciertas. ¿Cuáles son los problemas? ¿Qué le dije? ¿Corrupto? ¿Y acaso no fue preso por corrupto? ¿Qué le dije? ¿Comunista? ¿Y acaso no es comunista? ¿Desde cuándo hay que pedir perdón por decir la verdad?”
A diferencia de lo ocurrido en julio de 2024, cuando Bitelli también fue llamado a consulta pero regresó pocos días después a la Argentina, esta vez Brasil amplió la respuesta diplomática al convocar además al embajador argentino, una señal que fue interpretada como un endurecimiento frente a la nueva escalada del conflicto.
Pese al aumento de la tensión política, en la Casa Rosada consideran que el conflicto no debería trasladarse al plano económico. “Creo que lo diplomático y lo comercial corren por cuentas separadas en este caso, pero esa es solamente mi opinión“, sostuvo uno de los integrantes de la mesa política del Gobierno, mientras que el jefe de Gabinete, Diego Santilli, defendió la postura presidencial y minimizó las críticas provenientes de Brasil.
“Que no se arranquen las vestiduras. Vinieron acá, hicieron campaña, dijeron de todo. El gabinete de Lula da Silva dijo barbaridades del presidente, y acá pudieron ir a hacer los recorridos que quisieron hacer”, afirmó el flamante jefe de Gabinete de Milei, al tiempo que remarcó que la relación económica entre ambos países continúa desarrollándose “con todo motor”.




