Ante la amenaza de la llegada del Super Niño, gobernadores del norte y litoral argentino apuran medidas y una cumbre con el Gobierno nacional para planificar medidas.
Ante la amenaza de la llegada del Super Niño, gobernadores del norte y litoral argentino apuran una cumbre con funcionarios del Gobierno nacional para principios de agosto con el propósito de planificar medidas en conjunto, ante la alerta de fuerte lluvias y eventuales inundaciones.
Es que, la Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica (NOAA) estimó que hay un 63% de probabilidades de un Niño “muy fuerte” entre noviembre y enero, lo que podría posicionarse entre los eventos más grandes desde que existen registros históricos estables. “Ya estamos en ‘El Niño‘”, comentó José Luis Stella a Ámbito, climatólogo del Servicio Meteorológico Nacional (SMN).
Ante ese escenario, los mandatarios de las regiones más sensibles se preparan para morigerar los efectos. Desde Casa Rosada confirmaron que la secretaria general de la presidencia, Karina Milei, y el jefe de Gabinete, Diego Santilli, se reunirán en Chaco con los jefes provinciales.
Sin embargo, en los distritos ya levantan la guardia ante un Ejecutivo nacional reacio a abrir la billetera. “Esperemos que no sea solo una foto, lo que se necesita son fondos y recursos“, comentaron desde una gobernación involucrada.
Ante la amenaza de la llegada del Super Niño, gobernadores del norte y litoral argentino apuran una cumbre con el Gobierno nacional para planificar medidas.
Ante la amenaza de la llegada del Super Niño, gobernadores del norte y litoral argentino apuran una cumbre con el Gobierno nacional para planificar medidas.
Por caso, a fines de junio, Leandro Zdero (Chaco), Maximiliano Pullaro (Santa Fe) y Elías Suárez (Santiago del Estero) se reunieron en Resistencia, con patrocinio del Consejo Federal de Inversiones (CFI), y se comprometieron a acelerar obras hídricas ante el inminente azote del fenómeno.
“No se trata de alarmar, sino de ocuparnos, los informes indican que este fenómeno llegará con mayor o menor intensidad y tenemos que estar preparados, invirtiendo los recursos necesarios y coordinando estratégicamente el trabajo”, afirmó el gobernador santafecino, Maximiliano Pullaro.
En tanto, la provincia de Buenos Aires ya cuenta con un plan de acción propio, dividido en tres ejes: monitoreo hidrometeorológico y coordinación interna, acciones de prevención y de respuesta y medidas estructurales (obras). En territorio bonaerense, el impacto llegaría entre primavera y verano, con lluvias intensas.
En ese marco, la gestión de Axel Kicillof constituyó un Comité de Gestión del Riesgo y Emergencia, del que participan distintos ministerios, incluyendo Seguridad, Infraestructura y Servicios Públicos, Ambiente y Educación, entre otros.




