“Aún miro la estatuilla y me sorprendo, es un premio al trabajo de muchos años“

La destacada profesora de danzas y bailarina tocó el cielo con las manos cuando a fines del año pasado obtuvo el Martín Fierro de la Danza en la disciplina  Interpretación Adulta Destacada en Danzas Tradicionales y Folklóricas. Revivió esa noche mágica en el Golden Center en Radio Rojas.

Algunos días habían pasado ya desde el momento en que se llevó a cabo el acontecimiento y aún seguían brillando de emoción los ojos de la destacada profesora de danzas y bailarina Soledad Larroque, es que a fines del año pasado tocó el cielo con las manos al obtener uno de los galardones más importantes de su carrera.

Soledad Larroque, integrante del staff de bailarinas de la Academia Everest, también profesora de la Escuela Municipal, fue reconocida con el Martín Fierro de la danza, fue en el primer evento destinado a este bello arte organizado por APTRA.

Soledad Larroque recibió la hermosa estatuilla, el sueño de muchos artistas e intérpretes del país, en la gala que tuvo lugar en el salón del Golden Center de Capital Federal, donde estuvo acompañada justamente por la profesora Marisol Benítez, la directora de Everest, y por los demás ternados rojenses, que lograron participar de esta entrega tras la evaluación que se realizó meses antes en Rojas.

“Cuesta creerlo, aún miro la estatuilla y me sorprendo, pero sé que atrás de este premio hay un trabajo que viene desde hace muchísimos años, y que ahora se ve coronado de esta manera, en un evento donde participaron bailarines de todos lugares del país, porque fue un evento de carácter federal”, resaltó Soledad Larroque en Radio Rojas mientras no dejaba un segundo el Martín Fierro, que en su caso fue por la disciplina  Interpretación Adulta Destacada en Danzas Tradicionales y Folklóricas.

La excelente bailarina de nuestra ciudad comentó en El Nuevo en Radio que “para nosotros fue algo increíble vivir esa fiesta, estar compartiendo con los artistas más importantes, con Eleonora Cassano, una estrella de nivel internacional, que fue la ganadora del oro junto a Julio Bocca, ya verla a ella fue todo un orgullo”.

“Pudimos ver la obra de Piquín, fue maravilloso, compartir con Gustavo Moro, Figueredo, Julieta Poggio, Silvina Escudero, figuras de primer nivel, que siempre las tenemos que observar en un teatro o en una televisión”, sostuvo Soledad Larroque, dueña de un talento extraordinario.

Destacó además del evento que “estuvo además el primer bailarín que trajo el flamenco a la Argentina, que trabaja en el teatro Colón, que ya tiene casi noventa años, y que dijo en el escenario que nunca pensó poder recibir un reconocimiento de esta magnitud por lo que él hacía, eso es para que sepamos a que punto hemos llegado, y también para entender la falta de reconocimiento para todos los que hacemos danza”.

La bailarina y profesora hizo un repaso de como fue el camino hacia el Martín Fierro: “En lo personal esto comenzó con el convencimiento de Marisol, quien me decía que me tenía que presentar con una coreo personal, así que ella la empezó a preparar y a insistir que la hiciera, porque al principio es como que no quería hacerlo“.

“Comencé a bailar a los 11 años, desde muy chica, en un inicio fue con Marisol, luego tomé otros rumbos, ya más de grande arranqué los estudios en Rosario, una ciudad que tiene una parte importante de mi corazón, porque es allí donde aprendí lo que es la danza folklórica Argentina, que es la que tengo siempre presente y la que intento transmitir”, expresó sobre su historia personal.

Destacó que “en Rosario fue donde me apropié del folklore y me prepuse que siguiera vivo porque es lo nuestro, es nuestra cultura, y eso es lo que trato de llevar en mis clases y también pude trasladar ese amor a mis propias compañeras”.

“Voy más por el lado de la estilización, por el contar una historia con mi baile, y son mis alumnas, mis compañeras, y por supuesto Marisol las que más me inspiran para seguir en esto, incluso a los más chiquitos que siguen mi camino”, reveló la ganadora del Martín Fierro.

Volviendo a lo que fue la presentación para los Martín Fierro “la primera vez que mostré la coreo fue en Paraguay, donde no se entendió bien de que se trataba, aunque es cierto que había jurados de otros lados, que quizás no conocían bien lo que representan nuestras raíces”.

La bailarina puso en relieve el constante acompañamiento de toda la Academia: “Marisol y todo el grupo siempre confiaron en el trabajo, me pedían que dejara de sentirme culpable, que quizás es algo propio de mi carácter, quizás también por ser mamá, por el tiempo que había dejado a mi nena para lograr ese objetivo, por eso es que me negaba a mandar el video al Martín Fierro”.

“Insistieron tanto que no tuve opción, y creo que fue una visionaria, lo mismo el equipo que confió en mí, porque desde chica que estoy en esto de la danza y jamás había recibido un reconocimiento, pero ahora, a mis 34 años, al fin llegó eso que tanto andaba buscando, por eso la felicidad es plena”, confesó.

Confesó Soledad que “en los días previos volví a molestarme conmigo misma, estaba enojada y con ganas de no presentarme, veía que algo no me salía, empezaron las indecisiones, hablaba con las chicas, ellas me decían que siguiera, pero yo seguía con que no quería saber nada”.

“Llegó un momento en que Mari y Ambar se pusieron al lado mío, y me fueron guiando hasta que llegamos a lo que buscábamos, Ambas lo fue llevando más para el lado de su estilo que es el Jazz y el Lirical que terminó quedando bárbara, por eso es que terminó siendo una fusión, algo que tampoco lo sentía como propio, debo reconocerlo, hasta que vi el video y al fin me convencí de que estaba mostrando lo que quería“, continuó.

Soledad describió como imaginó su coreografía: “Quería mostrar mi paso, quería contar la historia de mi vida, de mi carrera, quiero que mi hija tenga el ejemplo de todo el esfuerzo que hubo detrás de este reconocimiento, es algo que me costó muchísimo, por eso me siento orgullosa y por supuesto agradecida de la gente que tengo a mi alrededor”.

“Quizás ahora también llegue ese reconocimiento que tanto buscamos los artistas, incluso en nuestra ciudad, porque nosotros representamos a Rojas, en cada torneo, en cada concurso, porque no nombran solo a la academia o al director, siempre mencionan a Rojas, así como ahora pasó en los Martín Fierro, donde para todos fue un orgullo cada vez que Virginia Gallardo dijo el nombre de nuestra ciudad”, sostuvo.

“Si bien lo he mencionado anteriormente, el equipo humano que hay en la academia es fantástico, donde todas empujan, y eso se refuerza en cada viaje, en cada torneo, y lo mismo pasó ese domingo, donde nos tuvimos que ir arreglando, maquillando, vistiendo, peinando, todo entre nosotros”, manifestó.

La rojense que brilló en el Golden Center resaltó que “Rojas fue la sede que más Martín Fierro obtuvo junto con Salta, algo que fue súper importante y motivo de orgullo, porque habla del nivel de excelencia que hubo en el evento que se llevó a cabo en nuestra ciudad, donde se presentaron más de noventa coreografías, y entre ellas hubo otras ternadas de la academia y también de Bombing Dance, que también pudo estar en la gala de Buenos Aires”.

“Cuando veo las imágenes de nuevo, escuchó mi nombre, el de la ciudad, es algo maravilloso, emocionante, además ver la cantidad de gente, el escenario, el nivel de artistas, de bailarines, es increíble, es algo que no me lo voy a olvidar jamás, pero también es algo que nos motiva para seguir adelante y para saber que en base el trabajo y al sacrificio los logros en algún momento llegan, y cuando llegan hay que disfrutarlos al máximo”, finalizó Soledad Larroque, quien se abraza fuerte al máximo reconocimiento que recibió a su carrera, al esfuerzo y al talento que despliega en cada escenario.

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