Viviendas en Rojas: Alquileres altísimos y compras imposibles

El Nuevo Diario Rojense salió a la calle en esta oportunidad para conocer cual es la mirada de la gente respecto a lo que es el sueño de la casa propia. Mientras se espera por una respuesta del estado que se va dilatando por las dificultades económicas los alquileres se llevan gran parte del sueldo y la construcción desde cero es prácticamente inalcanzable.

Tiempo atrás un medio de alcance nacional realizó un informe en el cual se refirió a un supuesto desvió de fondos por parte del gobierno local y provincial que impidió la continuidad de un plan de viviendas en la ciudad, algo que luego fue desmentido tanto por el Gobernador de la provincia de Buenos Aires Axel Kicillof y también por el Intendente Román Bouvier, que aseguraba en aquel entonces que está dentro de los objetivos de su gestión reactivar obras e ir por más planes de viviendas para los rojenses.

Aquel informe desmentido por las autoridades, y las permanentes expresiones de la gente sobre la problemática de las viviendas en Rojas, fue el disparador para este nuevo informe semanal, es así que El Nuevo Diario rojense salió a la calle nuevamente para consultarle a los vecinos si es que cuenta con casa propia, si es que alquila, sobre los valores de los alquileres y si considera que en estos tiempos de economías sumamente complejas, con devaluaciones de por medio y actores políticos que prometen soluciones mágicas, es viable cumplir el sueño de tener un techo de su propiedad.

Varias de las personas que nos atendieron en la vía pública, muchos de ellos entre los 40 y los 60 años, contaron que si cuentan con la casa propia, incluso señalaron que al momento de comprarla o construirla desde cero fue en otros tiempos de la Argentina, más favorables en lo económico.

Una señora contó que “tengo casa propia, pero estuve alquilando, ya tenía un terreno que compramos en los años ´90 y fuimos comprando los materiales y cuando se pudo empezamos a construir”.

Una joven comentó que vivía con la familia y otras personas señalaron que estaban alquilando, y que gran parte del sueldo que reciben en sus trabajos va justamente destinado a abonar dichos alquileres.

Entre los valores de los alquileres claro está que dependen del lugar en el cual se ubican las viviendas y la amplitud de las mismas, indicando una de las personas que abona 200 mil pesos, un joven señaló que está pagando 460 mil y una dama contó que la cuota mensual es de 350 mil pesos, “aunque los dueños me comunicaron que el mes siguiente habrá un aumento”, dijo, resignada.

Otra señora apuntó que los aumentos en su alquiler son cada seis meses, otra que está pagando 340 mil pesos y otra 420 mil, todos coincidiendo en que los valores son demasiado altos teniendo en cuenta los salarios que perciben.

“La casa la pude comprar hace varios años a través de un plan de viviendas que lo destinaba el Instituto de la vivienda y sigo pagando una cuota mínima”, comentó una señora que dialogó con El Nuevo Diario Rojense.

Otra de las encuestadas señaló: “Estoy en un barrio con un plan de pago 1500 pesos por mes, era un plan de una mutual para docentes y no docentes y empezamos a pagar hace varios años, primero se entregó una parte del terreno y después cuotas fijas a través del instituto de la vivienda”.

“hace muchos años compramos una casa que estaba a mitad de hacer y la fuimos terminando, fue en una época donde había créditos, mi marido y yo trabajábamos y seguíamos viviendo cada uno en la casa de nuestros padres para ahorrar, y recién nos fuimos a vivir juntos cuando estaba terminada”, indicó una reconocida docente.

Otra de las consultas que trasladamos a los vecinos, en su mayoría jóvenes, fue sobre la posibilidad de compra o construcción desde cero. “Hoy veo que la posibilidad de que los jóvenes puedan comprarse una casa es muy lejana, incluso nula diría”, expresó una de las mujeres que se prestó al diálogo.

En este plano una joven consideró: “Me parece que es muy difícil porque los valores en relación a un sueldo tienen una diferencia enorme, no hay créditos accesibles, y si estás pagando un alquiler no podés ahorrar para pagar un crédito, o sea es toda una cadena que hace que el acceso la vivienda propia sea imposible”.

También este medio se ocupó de realizar consultas a entidades bancarias sobre las posibilidades de acceder a créditos, opciones que siguen existiendo, aunque los valores que se están disponibles no permitirían ni siquiera llegar a algunas pocas aberturas.

“Veo que las posibilidades cada vez son menos, sobre todo para los jóvenes, salvo que alguien haya ahorrado por mucho tiempo como para ir por una casita”, contestó una mujer en la zona céntrica, en tanto otra coincidió al señalar que “Veo que es muy difícil para los jóvenes, si no los ayuda la familia es imposible”.

Un joven de unos 30 años aseguró “me gustaría tener una casa propia, pero lo veo bastante lejano porque todo está muy difícil”, por otro lado una chica expresó que “es decepcionante, es triste, es imposible, da mucha bronca porque uno labura todo el día y una gran parte es para el alquiler, y esa posibilidad que tenían antes nuestros padres de comprar o construir hoy no la tenemos, y veo que cada vez es peor”.

“La posibilidad es cero, en Rojas directamente hay que olvidarse, sin dudas que es algo que me gustaría, pero no hay proyectos de barrios, de nada, lo que se habló en un momento quedó en la nada, no se sabe cuando van a lotear frente a la  ruta 31, de todos modos dicen que van a avisar, que uno se tendrá que ir a anotar, y después de eso supuestamente capaz harían un filtro”, sostuvo otra de las personas, quien evidentemente está al tanto de las posibilidades que brinda el estado para acceder a una vivienda.

Lejos de aquellos otros tiempos de bonanzas, donde muchos podían apoyar la cabeza en la almohada y soñar con una familia y las cuatro paredes, hoy los rojenses ven demasiado lejana la posibilidad de contar con una vivienda. Las autoridades dicen ocuparse, las necesidades son muchas, pero van transitando de a pie, cuando los alquileres están arriba de un Fórmula 1 y los valores de compra van viajando en avión.

Por Eliana Trotta para El Nuevo Diario Rojense.

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