El interventor del Ente Nacional Regulador del Gas, Carlos Casares, presentó su renuncia indeclinable tras quedar fuera del directorio del Ente Nacional Regulador del Gas y la Electricidad (ENRGE), el nuevo organismo que unificará los entes de energía.
Con esta salida, el Gobierno nacional suma 212 funcionarios desplazados desde diciembre de 2023 hasta ahora. El número evidencia fuertes y múltiples turbulencias en la administración libertaria, que parecen haberse profundizado en las últimas 24 horas dado que en tan solo un día se registraron cinco renuncias en el Ejecutivo.
La dimisión de Casares se suma a las del secretario de Transporte, Luis Pierrini; los presidentes de Trenes Argentinos Operaciones e Infraestructura, Gerardo Boschín y Leonardo Comperatore; y el titular de la Unidad de Información Financiera (UIF), Paul Starc.
En el caso de Casares, su retiro no fue en buenos términos y el funcionario lo dejó expreso en su carta de renuncia. El ingeniero estaba al frente del ENARGAS desde enero de 2024 y era uno de los pocos funcionarios de primera línea en el área energética que se mantenía en su cargo desde el inicio de la gestión.
Confiado en sus posibilidades, Casares se había postulado para presidir o vicepresidenciar el ENRGE, pero Casa Rosada optó por otra opción y terminó designando a Néstor Lamboglia, actual interventor del ENRE, para ese puesto.
Por eso, en su carta de renuncia, el ahora exfuncionario expresó su malestar y sorpresa al no ser convocado para integrar el directorio del nuevo organismo que absorberá las funciones del Enargas y el ENRE a partir del 1° de marzo de 2026.
«Entiendo que no he satisfecho vuestras expectativas y/o no cuento ya con vuestra confianza. El Gobierno me considera prescindible», exclamó.
En tanto, desde el Ejecutivo consideran que estos cambios son parte de una “renovación de gestión” en sectores críticos del Estado y aumentan las versiones sobre la posibilidad de más modificaciones en las próximas semanas.




