Mientras el oficialismo intenta acelerar la votación del proyecto de reforma laboral en la cámara de Diputados, con el objetivo de transformarlo en ley lo antes posible, en la Confederación General del Trabajo declararon un paro general, lo que marca un endurecimiento de su postura de oposición a la iniciativa.
Cristian Jerónimo, uno de los tres líderes de la central obrera, confirmó este domingo la medida de fuerza. «Creo que están dados los consensos colectivos de los distintos sectores para ir a un paro nacional. Trabajaremos para que sea con el mayor grado de acatamiento de todos los sectores, para que sea una gran huelga», afirmó a Radio 10 y anticipó que este lunes feriado se reunirá la cúpula de la central obrera para formalizar la decisión.
La reforma fue aprobada en Senadores por una amplia mayoría el miércoles y la jefa del bloque de La Libertad Avanza, Patricia Bullrich, aseguró que en la Cámara Baja se avanzará sin cambios para que el proyecto no vuelva a la cámara de origen y se retrase su aprobación. Aunque nadie puso una fecha, el oficialismo, podría intentar llevar el articulado el jueves al recinto de la cámara Baja y hacerlo ley ese día.
En la CGT aseguran que el motivo principal que llevó a la posibilidad de endurecer su postura fue la inclusión, a último momento, de modificaciones en el régimen de licencias por enfermedad en el proyecto de ley votado en la cámara Alta, por la cual los trabajadores que se enfermen recibirá un descuento en sus sueldos del 25% mientas no concurran a trabajar.
Ese punto generó, incluso, roces al interior del oficialismo, entre representantes del Ejecutivo y los legisladores, que se reprocharon mutuamente el haberlo incluido, aunque sin hacerlo público y ese episodio fue el que detonó para esta decisión de la CGT. La inclusión del artículo, sin discusión previa y fuera del texto original, fue leída en el sindicalismo como una ruptura de los acuerdos informales que todavía sostenían el diálogo.




