ANÁLISIS BONAERENSE

El peronismo bonaerense encara la cuenta regresiva hacia la locura

La puja entre el Kicillof y La Cámpora para fijar cómo y cuándo se vota en la Provincia entra en la recta final. Massa reclama un poco de cordura para que el peronismo no vuele por los aires.

Axel Kicillof y el kirchnerismo más duro, el de Máximo, el hijo de la dos veces presidenta, se quedan sin tiempo para acordar la fecha y la modalidad de las elecciones legislativas de este año y llevan al peronismo bonaerense a un estado de desquicio absoluto.

Ayer, desde el Teatro Argentino, el gobernador insistió en que prefiere desdoblar para evitar un caos el día de la elección. La elección concurrente -cargos provinciales con boleta tradicional y cargos nacionales con boleta única-, dice, puede estirar el acto electoral unas treinta horas. Se empezaría a votar el 26 y se terminaría el 27.

También esgrimió un argumento político y sacó a relucir el apoyo de los intendentes a la iniciativa. “Es una discusión por distritos y eso no quiere decir abandonar la cuestión nacional. Necesitamos que no entre la motosierra en los Concejos Debiberantes y en la Legislatura y en el Congreso. No son dos cosas separadas” dijo.

La respuesta de Máximo Kirchner llegó casi de inmediato. Kicillof dejó el micrófono un ratito antes de las 18. A las 18.10, el presidente del PJ soltaba una bomba en Instagram: un video de Néstor Kirchner, de 2010, en el que disciplinaba a Daniel Scioli.

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