Si bien el hecho será investigado por peritos especializados, las primeras versiones indican que el fuego podría haberse originado por un cortocircuito, aunque no se descarta la intencionalidad. Las autoridades esperan avanzar con las pericias para determinar el origen del siniestro.
Luego que un incendio de gran magnitud destruyera por completo la estación de trenes de Juan Bautista Alberdi, un edificio histórico inaugurado en 1886, la investigación ahora se centra en el trabajo de los peritos que buscan establecer las causales del siniestro.
El fuego se desató este domingo a la madrugada. El siniestro ocurrió en esta localidad del distrito de Leandro N. Alem, en el noroeste bonaerense, provocó daños totales en la estructura centenaria y demandó el trabajo de varias dotaciones de bomberos. No se registraron víctimas, pero las pérdidas materiales fueron totales.
La estación, que estaba próxima a cumplir 140 años, era considerada por los vecinos uno de los principales símbolos de la comunidad. La destrucción del inmueble generó conmoción y tristeza entre los habitantes, que la definieron como parte central de la identidad local.
En el edificio funcionaban el Punto Digital y la Escuela de Artística, dependiente de la provincia de Buenos Aires. En el predio también vivía una familia, que fue evacuada a tiempo. Para controlar el incendio trabajaron bomberos voluntarios de Alberdi, Vedia, Alem y Germania, que evitaron que las llamas se propagaran a construcciones cercanas.
Si bien el hecho será investigado por peritos especializados, las primeras versiones indican que el fuego podría haberse originado por un cortocircuito, aunque no se descarta la intencionalidad. Las autoridades esperan avanzar con las pericias para determinar el origen del siniestro.
Mientras que desde la Municipalidad evalúan alternativas para trasladar a otros lugares las dependencias que allí funcionaban, las pericias determinarán el riesgo de derrumbe de la construcción, ya que hay sótanos, hierros retorcidos por el calor y paredes resquebrajadas, por lo que este trabajo cobra un valor mayúsculo no solo para determinar las causales del siniestro, sino para evaluar qué se puede recuperar de lo poco que quedó en pie.




