Por Ana Roche
Los vínculos que se desarrollan en estos tiempos entre jóvenes están mediados por la desigualdad, el consumo, la competencia y, en consecuencia, la violencia.
Un adolescente de la localidad de San Cristóbal, en la provincia de Santa Fe, llevó una escopeta a la escuela, dentro de una funda de guitarra. Mientras se izaba la bandera, cerca de las 7.15 de la mañana, sacó el arma, le disparó a un alumno con el que no tenía trato y lo remató con un balazo en el pecho. Hubo otros dos heridos durante el ataque. En total, se escucharon cinco detonaciones.
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El episodio genera estupor, miedo, rechazo, incredulidad, culpa. Pero, principalmente, preguntas sin respuesta, a las que se les puede aventurar algún tipo de hipótesis.
“Vemos con mucha consternación y preocupación el episodio ocurrido en la provincia de Santa Fe, con un desenlace trágico que no es usual en la Argentina y que refleja un momento histórico donde la violencia se vuelve protagonista, inclusive en la vida de jóvenes”, expresó Julieta Calmels, Subsecretaria en Salud Mental, consumos problemáticos y violencias en el ámbito de la salud del Ministerio de Salud de la provincia de Buenos Aires.
En esa línea, subrayó que dados los vínculos que se desarrollan en estos tiempos entre jóvenes, mediados por la desigualdad, el consumo, la competencia y, en consecuencia, la violencia, las escuelas deben estar preparadas para atender estas dinámicas relacionales.
“El trabajo vinculado a juventudes, salud mental y abordaje de las conflictividades en las escuelas es fundamental para mantener la contención, incentivar la escucha. En el sistema bonaerense tenemos ‘La salud mental es entre todos y todas’, que inició posterior a la pandemia y que ya está alcanzando el medio millón de alumnos”, precisó Calmels.
En tal sentido, la especialista describió que este programa articula talleres en las escuelas donde se abordan las relaciones entre los jóvenes, el trato, la forma de vincularse como un acto de prevención en salud. En ese marco, se busca “encontrar métodos y formas concretas de tramitar las conflictividades en las escuelas como territorio de paz y en la construcción de una democracia con salud”.
El programa «La salud mental es entre todos y todas» es una política pública de articulación interministerial, novedosa en tanto los equipos de Salud “salen” de los dispositivos sanitarios tradicionales con una lógica comunitaria, al tiempo que las escuelas de toda la provincia “abren sus puertas” para trabajar en conjunto en pos de generar las condiciones de un espacio donde los protagonistas son los y las jóvenes.
A su vez, cuando se requiere una derivación hacia el sistema sanitario para un tratamiento individual, se trabaja junto al Equipo de Orientación Escolar, y al equipo de Región Sanitaria y del Programa “Infancias y Juventudes-Cuidados y Asistencia en Salud Mental” para realizar una derivación cuidada, en red y con el acompañamiento adecuado.




