En el Hospital Policlínico Gemelli de Roma operaban este martes al Papa León XIV para extirparle un nódulo de un pulmón, tal como él mismo lo anunció el pasado domingo luego del rezo del Angelus.
Si bien el sumo pontífice nunca pudo en duda lo que será su visita a Sudamérica, habrá que tomar como referencia los tiempos de recuperación para despejar dudas sobre el viaje, más aún contemplando que debe cumplir con una nutrida agenda.
La noticia ha generado un gran interés en el ámbito internacional dado el impacto que tiene el estado de salud del líder de la Iglesia Católica, con una atención significativa en varios países de Sudamérica, entre ellos Argentina, ya que en su agenda para las próximas semanas está previsto su arribo, más precisamente en el mes de noviembre.
Acerca de la intervención que le están realizando en Roma al Papa León XIV y el tiempo que podría demandar su recuperación, cuestiones que han demandado cierta incertidumbre en relación a los viajes previstos, dio importantes detalles la prestigiosa médica rojense Evangelina Membriani, quien fue convocada por varios medios de comunicación.
La especialista en neumonología, integrante del staff de profesionales del Hospital de Clínicas, explicó en una de las entrevistas en las cuales participó durante la jornada del lunes, sobre el tiempo que tendrá que permanecer internado el Papa y la posterior recuperación.
“Dependiendo del tipo de intervención que se realice generalmente se habla de tiempo de internación, que no es lo mismo que tiempo de alta o de recuperación, así es que un tiempo de internación general en este tipo de cirugías puede ser de cinco a siete días, si todo sale de acuerdo a lo previsto“, explicó la Dra. Membriani.
“Este es un tiempo de alta hospitalaria, porque después sigue el tiempo de recuperación y un tiempo también para ser autorizado un viaje en avión“, agregó.

Puntualizó la profesional que “la recuperación hospitalaria dependerá de si el paciente tiene el neumotorax residual pueden pasar dos a cuatro semanas, o incluso en algunos casos un poco más de tiempo“.
“El tema de la recuperación y los viajes que tiene que realizar marcan una gran preocupación, porque cuando uno atraviesa este tipo de intervenciones quiere optimizar la recuperación, es decir que sea al máximo sin tener que asumir otros riesgos sin asumir otros riesgos que no sean meramente necesarios“, sostuvo.
Además señaló que “cuando ocurre un viaje en avión hay que asegurarse que no haya ninguna fuga, que no haya neumotorax residual, y también, más allá de lo que dicen los libros, hay que ir observando el cuadro de cada paciente en particular y la tolerancia al dolor, porque no se trata únicamente del viaje, sino que además tiene que cumplir una agenda“.
“Claro está que no es un viaje de descanso o para hacer una rehabilitación, por eso serán los profesionales los que vayan evaluando su mejoría, mientras tanto habrá que esperar para saber que tipo de cirugía se práctico y como evoluciona en el perioperatorio y en el postoperatorio inmediato deberíamos recibir novedades respecto a la agenda, si la podrá o no llevar a cabo“, manifestó la reconocida especialista rojense.
Explicó además que “no podemos saber con precisión cuanto hace que tiene el nódulo, porque existen nódulos de rápido crecimiento y existen otros que tienen un crecimiento más lento, y si pensamos en un nódulo maligno puede detectarse en una radiografía cuando tiene de ocho a diez milímetros.
“Muchas veces son hallazgos en un chequeo o en un prequirúrgico de otra intervención o en el contexto de un proceso infeccioso, porque suelen ser asintomáticos, o sea para que el paciente tenga síntomas tiene que se de un tamaño mayor diez centímetros“, indicó.
En este orden apuntó que “una cuestión a tener en cuenta, aunque son datos que no tenemos, es que existen ciertos protocolos a seguir cuando por ejemplo existe el riesgo del tabaquismo, en ese caso nosotros hacemos un cálculo y en base a eso definimos si es un paciente que tiene pretext alto o no para realizar estudios de imágenes como una tomografía de baja radiación después de los cincuenta años o en aquel que fumó dentro de los últimos quince años“.
“El nódulo pulmonar no necesariamente tiene que ver con la edad del paciente, sino que cualquier tipo de persona lo puede tener, es un hallazgo frecuente, y para hablar de nódulo hablamos de una imagen, luego existen un montón de causas que van a ser más frecuentes a determinada edad o ante determinados pacientes“, señaló la Dra. Membriani.
Asimismo apuntó que “hay varios factores que pueden influir para la aparición de un nódulo, primeramente uno tiene que evaluar la exposición laboral, la exposición al humo del tabaco, después no necesariamente tiene que ver con el estrés, pero si con antecedentes familiares de patologías oncológicas“.
Aclaró además que “en el caso de las enfermedades preexistentes sobre todo lo que es la enfermedad pulmonar obstructiva crónica que también se relaciona con el tabaquismo“.
“La presencia de un nódulo se puede ver, es frecuente, pero no todos los nódulos son malignos, y acorde a las guías internacionales que seguimos, habrá nódulos que tienen determinado tamaño, que uno puede hacer un seguimiento de tres meses, seis o un año, de acuerdo a lo que marque la tomografía y según la característica“, manifestó, agregando que “si son sólidos, esmerilados o mixtos, y cuando el tamaño se aproxima a las dimensiones antes mencionadas, o tiene un crecimiento, por ejemplo de uno o dos centímetros en seis meses, el profesional define la conducta quirúrgica“.
“En este caso pienso que las características que quizás hayan sido de bordes espiculados o demás, hayan llevado a tomar la determinación de sacarlo, porque en algunos dependiendo la ubicación se puede hacer una biopsia, pero en este caso la biopsia permite el diagnóstico de células, pero la lesión seguiría estando en el pulmón“, detalló.
“Además las biopsias, dependiendo su ubicación, tienen sus riesgos, entonces han definido hacer directamente la cirugía y resecar el nódulo“, completó la especialista, con datos precisos sobre los períodos de recuperación en cirugías tales como la que se le practicaba ayer al Papa León XIV, quien tiene prevista para noviembre la llegada a nuestro país.




