En la zona del barrio Santa Rita existe un grupo de jóvenes rojenses que desde hace varios años han decido transitar por el camino de la solidaridad, abriendo sus brazos y su corazón para pensar en aquellos que quizás no gozan de las mismas comodidades que muchos, aquellos que tienen una necesidad que no solamente pasa por el lado de lo material, sino que también persiguen un gesto de cariño, de contención, de abrigo.
En el Merendero Pequeños Gigantes pasan cosas bellísimas cada sábado, hay juegos, hay risas, hay emociones, hay momentos compartidos, hay un espacio para disfrutar en familia, hay niños y niñas que se vuelven a sus casas pensando en que un mañana será mejor, sabiendo que hay personas que están pensando en ellos, que ponen su vida al servicio de la comunidad.
El Merendero Pequeños Gigantes nos invita a recorrer un lugar maravilloso,
un espacio que hoy también necesita de nuestra ayuda, nos convoca a lo que será el gran evento que están armando para el sábado 24, con los más destacados artistas de la ciudad también involucrándose en la causa.
Este 24 de octubre será la gran peña del Merendero Pequeños Gigantes en el Centro de Jubilados y que mejor que antes del fantástico show que se viene conocer de la historia de este espacio, que ahora persigue un sueño, el de construir un salón para ampliar las comodidades de los niños y niñas que lo visitan habitualmente.
Carolina Guevara, quien decidió abrir las puertas de su hogar para generar este hermoso espacio solidario, nos contó en Radio Rojas que “el merendero nació hace tres años, el 6 de septiembre del 2023, atrás de la pista de la salud, donde vivía por ese entonces, hasta que me mudé a unas cuadras y tuvo su continuidad, abarcando a chicos de los barrios Santa Rita, Progreso y La Loma’
“Arrancamos con 12 niños y hoy recibimos a 35, agregándose en los últimos tiempos las mamás, siempre a tomar la merienda y a compartir hermosas tardes, generalmente juntándonos todos los sábados por la tarde, donde primero tomamos la leche, luego se hace alguna actividad según el día, por ejemplo talleres, y cuando se van a sus casas se llevan su tupper la vianda“, manifestó.
“Hay una persona que nos dona pollos y carne, otras veces hacemos pizzas, lo vamos armando según lo que se consiga, y por suerte podemos cumplir con todos, ya tomando en cuenta que es un margen bastante amplio, porque estamos hablando de los 35 niños y sus respectivas familias“, indicó.

Sol Martínez, quien se sumó a la noble causa relató que “hay gente que también nos dona tortas y cuando festejamos los cumpleaños colabora con la decoración, también hacemos eventos especiales para Navidad, Reyes, Día del Niño“.
“Con lo que podamos recaudar de la peña está la idea de hacer un SUM y un baño para que ellos puedan estar más cómodos“, expresó Mercedes Ruíz, otra joven que se siente muy involucrada en el proyecto.
“Hay algunos chicos que están desde el día uno, y hay otros que se van sumando, y por supuesto estamos abiertos a recibir más chicos, siempre en las medidas de nuestras posibilidades, y también cada persona que se quiera sumar a participar del merendero a colaborar serán bienvenidos, las puertas están siempre abiertas“, remarcó la propia Mercedes.
Carolina habló de lo que significa en lo personal formar parte de este proyecto: “Es algo maravilloso porque al momento en que nos juntamos es una familia, y no solamente se trata de entregar la merienda o un alimento, sino que estamos para poner nuestro oído, saber como están, como se siente, y por supuesto ojalá tuviésemos los recursos para hacerlo más días“.
“Cuando me acerqué a colaborar al merendero me encontré con una familia nueva, y una vez que ingresamos pasamos a formar parte de esa familia, además celebro que sea un espacio de contención, ya que recibimos el amor de los chicos, de las familias, de los compañeros, se aprende mucho en lo que es la convivencia“, aseguró Sol.
“Hay gente que cumple un rol muy importante y que quizás no son tan visibles, por ejemplo las cocineras Susy y Vero, también las personas que colaboran y otros que se acercan a colaborar al espacio y también hay algunos que vienen a dar talleres o clases sobre diferentes temáticas“, agregó.
Sol comentó además que “En algún momento estuvimos haciendo el taller de huerta, algo que a los chicos les encantó, también realizamos actividades artísticas, manualidades, dibujo, coreografías con la profe de baile“.
Mercedes Ruíz confesó que “es más lo que uno se lleva que lo que puede dar, porque cada vez que terminamos una jornada nos vamos con el corazón lleno por los abrazos de los nenes, sabiendo que con un pequeño gesto se le puede cambiar la cara a un niño, algo que parece que no es mucho, pero en estos tiempos es sumamente importante“.
“Comparto lo que decían mis compañeras en relación a formar parte de una nueva familia, porque somos todas personas que quizás no nos conocíamos de otros ámbitos, pero que nos unimos para una gran causa, y nos encontramos con todo el cariño, de allí que considero que para nosotros también es un lugar de contención“, añadió.
Mercedes consideró que “es fundamental para nosotras estar abiertos que las familias nos cuenten como están, como se sienten, si tienen algún problema, también estamos para eso, y si alguien se quiere sumar siempre es bienvenido, lo mismo que aquella personas que estén teniendo algunas otras necesidades, de hecho los días de más frío conseguimos estufas, frazadas, camas, tratamos de ser intermediarios en ese sentido entre la necesidad y la colaboración de la comunidad“.
“Una mamá me contaba hace poco que ella espera con muchas ganas los sábados, y no solo por lo que es la merienda, sino porque se encontrarnos un espacio donde por un rato se olvidan de los problemas“, aseguró Carolina, contando además que “en el marco de esas celebraciones particulares, el sábado nos juntamos para festejar el Día de la Primavera, donde nos fuimos a la pista caminando y después una vez allí armamos juegos y pasamos una tarde genial“.
Sol toma la posta y explica lo que piensan realizar con lo recaudado en la peña: “Sobre la obra que pensamos hacer hay un cálculo de lo que será el espacio y lo que tenemos que hacer, mientras que todavía nos tenemos que pensar a evaluar presupuestos y demás, algo que tendremos que hacer una vez que tengamos los primeros recursos“.
“Una vez que termina la jornada nos vamos llenas de felicidad, no sé si es por haber ayudado, creo que no sería la palabra, sino que lo más correcto sería decir que vamos a acompañar, porque eso lo que pretendemos, de estar todos en una misma posición, porque la realidad es todos somos iguales, solo las circunstancias en este caso nos han puesto de este lado“, expresó.
Mercedes asiente a su compañera de causa: “Me llevo mucho amor de cada chico, de cada familia, además de saber que uno está aportando su granito de arena para alegrarle la vida a otra persona, de allí que se me viene a la memoria el concepto que dice que muchas personas haciendo gestos pequeños pueden lograr grandes cosas“.
En este orden, la propia Mercedes dejó un mensaje a la población: “Quiero aprovechar el espacio para hacer saber a la comunidad que nosotros seguimos recibiendo donaciones para gestionar el programa de las viandas, así que recibimos alimentos no perecederos, o lo que cada uno pueda donar, entendiendo que cada vez son más chicos, más familias, que a su vez los chicos tienen sus hermanos y hay que cubrir las necesidades de todos“.
Por otro lado, Sol comentó acerca de algunas de las acciones que también realizan junto a los peques: “Los talleres están enfocados a actividades lúdicas, recreativas, también cuestiones que tienen que ver con la naturaleza, también tenemos el taller de baile con Verónica Vázquez, y nos gustaría que alguien más se pueda sumar para ampliar las propuestas en este campo“.
“Cada una de las que forma parte aporta sus ideas y trabajamos a la par, todas las propuestas se respetan, y está las ganas de colaborar ante todo, no hay ayudas del estado ni representamos ninguna bandería política, en el lugar dejamos de lado todas las diferencias y trabajamos por un bien común“, completó Mercedes, emocionada, orgullosa de la maravillosa tarea que realizan junto a sus compañeras.





