El próximo viernes 2 de octubre a las 18;30 hs, en la sala de la Biblioteca “Joaquín Menéndez” (Bv. Colón 687- Pergamino) se presentará el libro “El Naranjal sin Naranjas” Cuentos que incomodan, de la escritora Daniela Gomez Acuña.
Escritora, educadora, trabajadora social, con una vasta trayectoria en barrios populares, escuelas, contextos de encierro y pueblos originarios.
Daniela Gómez Acuña, quien supo ejercer el cargo de Jefa Inspectora Distrital de Rojas, concurrió a Talleres literarios de los escritores Pablo Ramos, Daniel Ruiz Rubini, Raquel Faraoni Marro, Tomás Fernández, Daniel Mastroberardino, Aurelia Alesso y Marta Susana Siciliano. Además obtuvo premios, género narrativa en diferentes certámenes y concursos literarios de prestigio.
El programa del evento consiste en la presentación del periodista Gustavo Pérez Ruiz, reconocimiento de la Senadora Provincial Laura Clark de la Honorable Cámara de Senadores de la Provincia de Buenos Aires , palabras de las escritoras Marta Susana Siciliano y Aurelia Alesso, lectura de un cuento de la narradora Gabriela Cárcamo, música de Richard Plan Fugaz, firma de ejemplares y brindis de honor.
La actividad auspiciada por la Comisión de la Biblioteca Dr Joaquin Menéndez, con entrada libre y gratuita.
Este libro es una colección de 19 cuentos y relatos breves con intencionalidad narrativa en el modo de contarlos. Presentan historias con superlativa economía de palabras y funcionalidad para tensar al lector. Los protagonistas atraviesan situaciones descarnadas, inhumanas y traumáticas que dejarán huellas de las que el lector no podrá escapar o intentará dilucidar convirtiéndolo en protagonista. Con lenguaje accesible que refleja realidades sociales experimentadas por personajes en diferentes etapas de su vida. Las tramas se caracterizan por un hilo conductor, cuerpos encerrados, mutilados, silenciados y olvidados. Cuentos que incomodan, interpelan y desvelan tejiendo una narrativa vibrante, que desafía mandatos y prejuicios sociales con crudeza y a la vez sensibilidad.
El libro fue diagramado por la diseñadora Gráfica Luz Minigo. La ilustración de la artista Nora Angarola. La corrección estuvo a cargo de la profesora Marta Susana Siciliano.
El escritor Pablo Ramos, prologuista de la obra, refiere: “Es un libro amable y dulce por momentos y duro y despiadado por otros. Pero no con el lector ni con los personajes, con la vida misma. Porque la vida misma pasa por el libro, y en sus cuentos una jovencita inocente conoce la maldad del depredador sexual del que escapa de milagro dejando su inocencia en unos mocasines abandonados creciendo de golpe en el silencio. La misma niña que se mudará lejos de la ciudad, donde será la nueva para muchos, la que no sabe, pero que sabe demasiado porque nació para mirar el alma y la esencia de los otros. Una niña que es la narradora de varias historias, de un viaje a Buenos Aires en una camioneta desvencijada; una pareja que la conmueve, que nunca más volverá a ver; de una madre marginal que visita la cárcel y vuelve sin nada que darle a sus hijos más que polenta o sobras de un guiso recalentado. O la historia de los apóstoles, el crimen y el canibalismo tratado con un pudor literario notable, sin esquivar la truculencia de lo sucedido.
Daniela Gómez Acuña, Dana para los que la queremos mucho, muestra ser una escritora polifacética y dúctil. Porque cuando determinadas historias nos llenan de terror y dolor, también aparece la fiesta popular de la torta frita trayendo lo bueno de la vida, que compensa lo malo. Lo bueno de los pueblos chicos, de su gente, nuestra gente. Para terminar siempre en la maternidad y en lo que, creo entender, es la debilidad de la autora: las infancias, el abandono de los hombres que dejan a las mujeres a cargo de todo y a veces sin posibilidad de nada.
El naranjal sin naranjas, es un libro imperdible para entender e identificarnos con la vida de los argentinos y argentinas que no necesitan estar en la capital federal para tener belleza, sueños, grandezas, bajezas, renuncios, dolores y alegrías. Escrito con una prosa directa y poética en su estructura, nos invita a ser parte, nos invita a detenernos, pensar, sentir y amar a sus personajes. Un libro que Ud. estimado lector, estimada lectora, atesorará por siempre en esa pila desordenada y querida de su mesita de luz.”




