Recién llegado de Buenos Aires, hacia donde viajó por cuestiones de gestión, el Intendente Municipal acompañó lo que fue el festejo por el nuevo aniversario del Taller Protegido, ocasión en la cual se hizo un reconocimiento especial al colaborador Juan Alurralde.
Momentos de mucha alegría y emoción se vivieron en la noche del viernes en el barrio Brown cuando se llevó a cabo el festejo por los 35 años de la fundación del Taller Protegido Grupo Esperanza, institución que justamente tiene su sede en este sector de la ciudad.
El festejo por los 35 años del Taller Protegido Grupo Esperanza contó con la participación de los operarios, de sus familias y de una buena parte de la comunidad, que no se quiso perder este hermoso encuentro, que fue encabezado por las actuales autoridades de la entidad, encabezadas por la presidenta Norma Piedecasas, por ex dirigentes y colaboradores, y también contó con la presencia del Intendente Román Bouvier, acompañado por la concejal de la Unión Cívica Radical María José Ojeda, de un vínculo muy cercano con el taller.
El jefe comunal, que recién llegaba de un viaje de agenda por Buenos Aires, dejó su mensaje en la celebración: “Quería estar acompañando a esta hermosa institución en el marco de sus 35 años, entidad que es fruto de la comunidad, de los padres que la soñaron, que la imaginaron verla crecer, y de todos aquellos que la hacen grande todos los días”.
“El nombre que lleva el Taller Protegido cuenta con una palabra muy especial, es la esperanza que nos siembran cada uno de ellos todos los días cuando los cruzamos, cuando llego para estacionar en la plaza y están siempre con una sonrisa, deseando que tengamos un buen día”, sostuvo Bouvier en el evento donde fue reconocido Juan Alurralde, colaborador histórico de la institución.
“Podemos hablar de inclusión, destacar un montón de cosas de esta institución, pero quiero poner el foco en que nosotros vamos a ser mejores personas cuando aprendamos de cada uno de ellos“, continuó el Intendente.
Sostuvo además que “cuando nosotros, que nos creemos ser mejores, o nos pensamos como los normales, debemos saber que tenemos mucho para reflejarnos de cada uno de ellos.
“El mejor homenaje en estos 35 años de este Taller Protegido es seguir sembrando la esperanza en nuestro corazón, miremos a ellos e intentemos imitarlos, como ciudadanos solo tenemos que aprender de sus conductas, de sus valores y del cariño que expresan en todo momento”, completó el primer mandatario local.




