La Directora del área de Bromatología del Municipio se refirió al incremento constante de la oferta de productos en lugares que no cuentan con la habilitación correspondiente. Destacó por otro lado el trabajo que se hace con el Programa Carnicerías y Panaderías Saludables.
La grave situación económica que está atravesando el país pone en la obligación a gran parte de las familias a tener que incrementar sus ingresos a través de diferentes salidas laborales, tanto en lo que es el campo regulado como en el plano de lo que se conoce como clandestino.
En este orden es frecuente observar a través de las redes sociales la innumerable oferta de productos comestibles en el plano particular o en domicilios, con ventas que en la mayoría de los casos no cuentan con la habilitación correspondiente de los organismos oficiales, lo cual puede significar un peligro para quienes consumen esas elaboraciones y también corren en contra de aquellos comercios que cumplen con todas las normativas.
La Directora del área de Bromatología del Municipio, Carolina Codino, habló sobre la situación en la ciudad: “Con respecto a las personas que venden productos en sus domicilios, tenemos el programa Productores Artesanales Locales, donde se hacen expedientes con todos los datos y la rotulación, para que tenga el marco legal correspondiente“.
“Lo que se haga por fuera de ese programa Bromatología no lo respalda, y deben saber que más allá de la necesidad económica quien trabaje de está manipulando alimentos que después la gente los consume, por eso las condiciones tienen que ser similares a las de un comercio, porque si no es desleal“, explicó.
Además apuntó que “la venta de alimentos sin un control significa un riesgo sanitario para la salud, y el que compra en un lugar que no está habilitado o no tiene un rótulo o no es un productor artesanal, si ocurre algo, nosotros no podemos responder, es una venta clandestina“.
Carnicerías y Panaderías Saludables
Carolina Codino, por otro lado, destacó el desarrollo del programa Carnicerías y Panaderías Saludables: “Es un programa muy bueno, que tiene su continuidad, y lo vamos mejorando, de hecho vemos que las condiciones de cada lugar van mejorando, porque no solamente se mira el alimento en si, también la parte edilicia, y hemos tenido muchos logros en distintos lugares“.
“El programa no solamente para el producto sino también para la parte operativa del trabajo, además tenemos los cursos de manipulación que han aumentado, y es porque la gente así lo requiere, de hecho comenzaron las renovaciones de los primeros cursos, que se hicieron hace tres años“, sostuvo.
“A la sanción o la clausura llegamos cuando la situación es muy grave, mientras tanto lo que se hace es docencia, que la persona entienda los motivos por los cuales hay que hacerlo de tal manera“, explicó la funcionaria.
La responsable de Bromatología agregó que “ahora estamos haciendo cursos orientados para diferentes grupos que se arman, por ejemplo de carnicería, panadería, de porteras, y para cada grupo hay algún dato específico para su función“.




