La empresa John Foos.  

John Foos cierra su planta bonaerense para importar desde China 

Por Agencia DIB 

Tras más de 40 años de trayectoria manufacturera en su planta bonaerense de Beccar, San Isidro, la emblemática marca de zapatillas John Foos comenzó su etapa final de reestructuración que marcará el fin de su era como fabricante nacional para pasar a importar de China. 

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El desmantelamiento de la fábrica, ubicada en la calle Neyer al 700, se aceleró de forma drástica en el último año. De hecho, de los casi 400 trabajadores que integraban la nómina en 2023, en la actualidad sólo permanecen unos 50 empleados, quienes denuncian irregularidades. 

Según denuncian los operarios, la empresa dejará de fabricar a finales de abril y comenzó a presionar al personal para que acepte indemnizaciones que apenas alcanzan el 60% de lo que marca la ley. 

Una vez cerrada el área de producción, la firma, que operaría bajo la razón social Flingday S.A., solo conservaría una estructura mínima destinada a tareas administrativas y de comercialización. 

Con este movimiento, John Foos abandona más de cuatro décadas de historia industrial en el cordón norte del Gran Buenos Aires. En su apogeo, la planta de Beccar llegó a fabricar miles de pares diarios, abasteciendo a una red de más de mil puntos de venta en todo el país. 

De China a la Argentina 

En los últimos meses se multiplicó el número de empresas que paró con su producción local para comenzar a traer de China. Una de ellas fue la histórica y principal fábrica de vidrio Rigolleau, que tiene su planta en Berazategui, provincia de Buenos Aires, que redujo parte de su producción local, avanzó con despidos en los últimos tiempos y empezará a importar vajilla terminada desde el gigante asiático. 

La decisión de la empresa llega en medio de una fuerte caída del consumo, en un entorno de competencia creciente con productos del exterior de menor costo, y luego de haber presentado un balance para 2025 con pérdidas que superaron los $5.500 millones. 

Justamente la apertura de las importaciones sumado a la caída en el consumo provocó que dos empresas históricas que operan en país tuvieran que avanzar con despidos y cambiar la matriz de trabajo. Se trata de la brasileña Baterías Moura que cerrará dos líneas de producción y Lumilagro, quien avanzó con decenas de despidos y comenzó traer sus productos desde China. 

En este contexto, semanas atrás el presidente de Georgalos, Miguel Zonnaras, admitió que ya producen en China una línea de su golosina más popular, que luego se importa para comercializar en el mercado local. Se trata del Flynn Paff, que luego se importa para comercializar en el mercado local. 

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