Mientras el Gobierno Nacional impulsa una reforma laboral que promete mejorar la competitividad de las empresas argentinas, una agrupación de pymes industriales expresó su preocupación por lo que puede ser un tercer año de crisis. Ya los últimos dos cerraron con producción y ventas a la baja y las consecuentes caída del empleo y cierre de fábricas. Dónde va a estar la clave del 2026.
Según Industriales Pymes Argentinos (IPA), la entidad que preside Daniel Rosato, el Gobierno Nacional de Javier Milei tiene que “redefinir el perfil económico de su programa” e implementar un plan industrial. La advertencia llegó luego de que los distintos informes sectoriales y estadísticas oficiales confirmaran la crisis del sector. Según IPA, hay más de 300 mil empleos formales menos desde diciembre de 2023 hasta ahora.
Un informe elaborado por el observatorio de la entidad reconoce que Argentina entró al nuevo año con “la macro (economía) más ordenada, pero con la micro en estado crítico“. “La estabilización permitió ganar tiempo, pero no cambió la estructura: menos empleo, menos empresas, menos industria y una demanda en retroceso”, sostiene el documento.
Trabajadores frente al mayorista Yaguar cerrado en Bahía Blanca durante un conflicto por despidos y crisis industrial en noviembre.
Bahía Blanca. Trabajadores del mayorista Yaguar permanecen en la puerta tras la paralización de la planta y los despidos anunciados. El cierre se dio en un mes marcado por un salto en la crisis industrial en la Provincia.
Ante este estado de cosas, los dirigentes industriales dejaron una serie de reclamos “para que 2026 no sea el tercer año consecutivo sin expansión real del mercado interno“. Según ellos, es necesario “recomponer los ingresos” de la población, “facilitar el crédito” y “redefinir el perfil productivo del país”.
Más específicamente, el informe del IPA menciona “tres variables críticas” que van a marcar el pulso de la producción industrial. El primer eso el ingreso real, el segundo es la dinámica importadora y la tercera son las tasas de interés. “Sin mejora del salario real y sin un crédito productivo más profundo, la reactivación del consumo es parcial y segmentada“, afirmaron.
La situación actual es de “bajo consumo, apertura importadora y costos financieros elevados” para las pymes industriales. De continuar así, se “profundizará el derrumbe del empleo y el cierre de muchas más fábricas”, según expresó Rosato, el titular de los IPA.




