El sector de la salud sumó en las últimas semanas a una nueva víctima del ajuste. Se trata de la Fundación de la Hemofilia, una organización médica clave financiada parcialmente por el Estado Nacional que se dedica a atender a los cerca de cinco mil pacientes que sufren de ese raro trastorno en el Amba y alrededores. Este miércoles, las familias afectadas realizaron una importante protesta contra las autoridades, que despidieron al personal y buscan vender el edificio.
“Ningún hospital público, privado, sanatorio o clínica está capacitado o tiene un médico especialista en hemofilia en cualquier momento. Ahora nos quedamos sin un lugar donde atendernos”, contó la madre de un paciente desde la sede de la asociación, ubicada en la zona de Palermo en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
Según el relato de las decenas de manifestantes presentes en el lugar, la institución se encuentra diezmada debido al desfinanciamiento público y a la decisión de las autoridades de despedir a parte del personal médico y administrativo que operaba en el establecimiento. A ello se le suma la repentina decisión de vender el edificio en condiciones de “confidencialidad”, lo que podría dejar sin sede a la Fundación.
La situación de vaciamiento comenzó a mediados de 2025 cuando el Gobierno de Javier Milei ordenó eliminar el aporte estatal a la Fundación. Los fondos otorgados por la gestión nacional implicaban alrededor del 70% del presupuesto total de la organización, donde por el momento se atendían aproximadamente cinco mil pacientes con hemofilia.




