La investigación por los robos de motocicletas en Pergamino sumó en las últimas horas un capítulo clave luego de la sustracción de uno de los rodados del predio del Hospital San José. Con órdenes judiciales en mano y una línea investigativa clara, efectivos policiales desplegaron una serie de allanamientos que dejaron al descubierto un escenario inquietante: rodados reducidos a piezas, repuestos sueltos y un circuito que va mucho más allá de un hecho aislado.
Los procedimientos se llevaron a cabo con intervención del Fuero de Responsabilidad Penal Juvenil y bajo directivas judiciales precisas. El objetivo era avanzar sobre domicilios señalados como posibles puntos de acopio o reducción de motos robadas.
El primer operativo tuvo lugar en un complejo habitacional conocido por los vecinos como “512 Viviendas”. Allí, los uniformados realizaron una minuciosa inspección del inmueble señalado. Si bien el resultado fue negativo en cuanto al hallazgo de elementos directamente vinculados a la causa, se procedió a la identificación de todas las personas presentes, dejando asentado el procedimiento como parte del avance investigativo.
La escena cambió por completo en el segundo allanamiento. En una vivienda ubicada sobre calle Blas Parera, los efectivos encontraron lo que muchos describen como la otra cara del robo de motos: una importante cantidad de motopartes dispersas y listas para su reutilización o comercialización. Tableros, asientos, plásticos laterales, bauleras, ópticas traseras y diversos componentes fueron secuestrados por su compatibilidad con motocicletas denunciadas como robadas en los últimos días.
El hallazgo refuerza una sospecha que desde hace tiempo circula entre investigadores y vecinos: detrás de cada moto que desaparece, existe una logística silenciosa que permite desarmarla en cuestión de horas y hacerla casi irrecuperable. Durante el procedimiento, varias personas fueron identificadas en el lugar, mientras que todos los elementos incautados fueron trasladados a la Comisaría Segunda para quedar a disposición de la Justicia y ser sometidos a peritajes.
Las autoridades no descartan que las piezas secuestradas estén relacionadas con otros robos ocurridos en distintos puntos de la ciudad, lo que abre la puerta a nuevas medidas y posibles allanamientos. La investigación continúa abierta, con el objetivo de reconstruir el recorrido de cada rodado y devolverlos a sus propietarios.




